Difícil vivir del arte en Puerto Rico

Ante el panorama complicado del arte en la Isla, existen artistas que batallan para mantener viva la profesión.

PUBLICADO : 24 Mayo (Periódico Metro)

Enlace a original: http://www.metro.pr/entretener/dificil-vivir-del-arte-en-puerto-rico/pGXmex!9higUfC6eXck/

KARIXIA ORTIZ @KARIXIAORTIZ

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Para muchos puede ser casi un asunto normal escuchar que el que se dedica al arte “se muere de hambre”. Pero, además, es de conocimiento popular que en Puerto Rico sobra talento.

Entonces, el asunto va mucho más allá y una mirada a la estructura social en relación con el interés por el tema del arte y la cultura se hace cada vez más pertinente.

El economista y gestor cultural Javier Hernández explicó que, en la Isla, al no encargarse de fomentar el interés en el ámbito artístico, las personas no demandarán para consumir arte como quizás pasa en otro lugares.

“En términos económicos, el mercado local es muy pequeño. Las audiencias son bien pequeñas, porque el país es pequeño. Entonces, hay un exceso de oferta, que es bueno, pero hay que estimular esa demanda”, destacó Hernández, quien también es músico.

Además, sobre el hecho de que siempre se mencione que en la Isla hace falta más arte, Hernández explicó que la tendencia a la inestabilidad, tanto en producción como en consumo, se aprecia igual en otras partes del mundo.

“El gran problema es que no hay fuentes de trabajo estables en el arte, y no es porque sea Puerto Rico, sino porque así es la dinámica de trabajo”, destacó el también profesor universitario. Ante esta particularidad de lo inestable, entonces surge la necesidad de diversificarse para poder mantener la actividad artística, porque “antes los artistas eran más reacios a trabajar en lugares fuera del arte, pero ahora no. Ahora hay un interés mayor en voluntariamente moverse a otros sectores, y eso es bueno”, indicó Hernández.

A tono con este análisis, la actriz Anamín Santiago coincidió. “El perfil del artista puertorriqueño es una o un trabajador con formación sólida, que en muchos casos alcanza un grado doctoral, que complementa su labor con varias disciplinas. En ese sentido, resulta un profesional polifacético”. Asimismo, la cantautora Norenid Feliciano se posiciona como un ejemplo de los artistas que  necesitan de un trabajo full time para poder mantener su profesión musical. “Para los músicos independientes, vivir completamente de la música es bien complicado” porque, según la artista,  hacen falta más espacios para presentar el arte y el público que lo sepa apreciar.

Pero la inventiva, el interés y la pasión por que el gremio artístico de la Isla tenga una salida atractiva y mercadeable buscan otras posibilidades más allá de recurrir al apoyo gubernamental. Un ejemplo de ello es la propuesta de la gestora cultural Ruth Torres, quien propone como opción las  cooperativas de arte.

“Frente al capital monopolítico, la opción es el trabajo en grupo y la educación que fomente una nueva forma de vivir”, destacó Torres, quien también es actriz. Torres, en su investigación de las cooperativas artísticas, ha comprobado su funcionalidad y la posibilidad que brindan para vivir del arte porque “es una forma alterna de vivir, porque estamos trabajando de manera distinta. Además, con este modelo, se llega a un acuerdo justo en términos económicos”, aseguró Torres, porque todos cobran lo justo en la medida en que todos aportan al proyecto.

Por otro lado, el ingeniero de grabación de Music Dorks Fabiel Lozada constantemente aprecia cómo los artistas buscan manejarse en círculos correctos, pues ya es imposible “volver a ser solo un aficionado”.

UN EJEMPLO

Realidad actoral

Yo he podido vivir de mi profesión. Pero he tenido que hacer muchas cosas, incluyendo dar clases. Uno tiene que diversificarse. Y yo he sido de las bendecidas y he sido muy afortunada. Pero, en otros países, cuando uno ve que hay teatros en cada esquina, esa no es nuestra realidad.

Nosotros estamos como guerreros dando la batalla, pero no es gracias al apoyo del Gobierno. Nosotros no somos una clase ni favorecida ni protegida. Ahora, cuando hay grandes tragedias, siempre llaman a los actores para que colaboren y siempre estamos ahí. Pero tampoco nosotros tenemos un pueblo culto. ¿Cuándo se ha visto a un gobernante en un teatro? A ellos no les interesa.

Cristina Soler Actriz

El IVA y la actividad cultural

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El IVA y la actividad cultural

Javier J. Hernández Acosta[1]

javihernandez@yahoo.com

 

En el año 2006 el gobierno de Puerto Rico decidió enmendar su sistema contributivo para implementar un impuesto de ventas y uso (IVU) que buscaba ampliar la base contributiva y lograr recaudos de la economía informal, principalmente para el pago de deuda. Sin embargo, esa reforma no alteró el sistema de contribución sobre ingresos y no contempló que la economía comenzaba una recesión que pronto cumple 10 años. Ese nuevo sistema se convirtió en una válvula de escape para muchos comerciantes que lo asumieron como un subsidio a sus operaciones, recaudando el impuesto sin remitirlo a Hacienda.

Hoy el gobierno vuelve a intentar remediar esa deficiencia con un sistema contributivo mucho más eficiente en el recaudo, puesto que diversifica el riesgo buscando captar en cada etapa de la cadena y no únicamente en el consumo final. Sin embargo, más allá de un tema de reestructuración el énfasis está en aumentar el recaudo, una realidad que pesa cuando el responsable termina siendo el ciudadano.

En medio de la discusión, diversos grupos han salido a defender sus sectores, todos con argumentos sobre cómo afectará sus operaciones o cómo se alterarán las prioridades de los consumidores. En el macro, aun cuando se reestructure el sistema de contribución sobre ingresos, el IVA tendrá un efecto adverso sobre la mayoría de los ciudadanos. No hay sistema de reembolso ni calculadora que oculte eso. La actividad cultural y creativa tampoco está exenta de eso.

En una discusión como esta es necesario mirar el cuadro completo. Lo natural es que cada segmento defienda su finca, sin considerar las prioridades del país. ¿Es más importante la cultura, la educación, los alimentos o servicios médicos? ¿Cuál debe ser el orden de prioridades? Por otro lado, hablar de la actividad cultural siempre tiene el reto de no saber dónde tirar la raya. ¿Cómo definimos la actividad cultural? ¿Qué debe estar exento y qué no? ¿Es lo mismo un concierto en el Choliseo que un obra en el Victoria Espinosa? ¿La artesanía sí pero el diseño no?

Dejando a un lado esa discusión, debemos establecer los argumentos por los cuales es IVA afecta la cultura. Pensar que aumentará el costo para los consumidores no es un argumento porque lo mismo ocurrirá con una infinidad de productos y servicios. Es el mismo argumento que usamos con la crisis económica y la reducción en la demanda y los presupuestos de entretenimiento y ocio. Eso es simplemente la tendencia en las prioridades de los consumidores y es muy difícil cambiarlo.

Aquí el problema está en que la cadena de valor de la actividad cultural está muy concentrada en los creadores y a su vez, son industrias intensivas en mano de obra. De igual forma, el marco legal no ha podido reconocer las particularidades del trabajo cultural, ubicándolo siempre como contratistas independientes. Con el alto porciento que representan los servicios profesionales en la producción cultural, un incremento del 16% en esos servicios, que es donde está la mayor parte del valor añadido, afectaría demasiado los márgenes que tienen los productores para operar.

Finalmente, hay un asunto de política pública. El gobierno tiene una oportunidad para establecer claramente algunas actividades que quiere incentivar. La actividad cultural y creativa es una actividad de gran interés para el estado, no solo por su impacto económico sino por un asunto de política cultural. Por esta razón, el estado debería establecer claramente un IVA reducido, quizá la mitad, para la actividad cultural. Esto debe incluir los eventos culturales en las artes escénicas, música, literatura, artes visuales, artesanías y cine. Esto debe ser tanto en los servicios como en la venta de bienes y derechos de admisión. Finalmente, me atrevo a tirar la raya y establecer que los eventos en el Choliseo y lugares similares no deben estar exentos y deben tener un IVA regular. Esto enviaría un mensaje claro de cuál es la política pública en relación a la actividad cultural como infraestructura de desarrollo.

[1] El autor es profesor universitario y director ejecutivo de Inversión Cultural

Un Nido Cultural para emprendimientos creativos

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El proyecto Inversión Cultural acaba de lanzar una nueva plataforma orientada al emprendimiento creativo: El Nido Cultural. Esta iniciativa busca proveer recursos a los emprendedores culturales en Puerto Rico a través de convocatorias que atiendan distintos componentes claves en el desarrollo de industrias culturales y creativas.

El Nido Cultural comenzará con cuatro convocatorias que atienden el tema de capacitación, innovación, apoyo gerencial y prácticas empresariales. “Nuestra meta es fortalecer el ecosistema cultural en Puerto Rico. A partir de nuestra experiencia e investigación hemos identificado áreas que requieren atención. A eso van dirigidas las convocatorias”, comentó Javier Hernández, fundador del proyecto. Según Hernández, “La metáfora del Nido pretende comunicar que los emprendedores no están solos. Queremos acompañarlos en el proceso a través de capacitación, recursos gerenciales para los que ya están operando y un programa de innovación que promueva el crecimiento económico. Por último, queremos generar capital humano a través de prácticas empresariales para estudiantes universitarios.”.

Además de las convocatorias, el Nido Cultural busca generar cohesión y colaboración en algunos sectores estratégicos y su proyecto piloto será la industria musical. “Junto a un grupo de organizaciones hemos comenzado a desarrollar La Red Musical, un esfuerzo para crear un clúster de música que genere iniciativas conjuntas. El sector musical es un activo económico valioso para Puerto Rico y aun no hemos liberado su potencial,” agregó Hernández, quien además es profesor de mercadeo en la Universidad del Sagrado Corazón.

El lanzamiento de las convocatorias será en una actividad educativa el día 17 de noviembre de 2014 en el Conservatorio de Música de Puerto Rico. En la actividad se discutirá el tema de derechos de autor, comparando los modelos tradicionales con los “creative commons”. La charla estará a cargo de los licenciados Hiram Meléndez y Rafael Texidor del capítulo Creative Commons Puerto Rico.

Inversión Cultural es una organización sin fines de lucro organizada en el año 2008 con el fin de promover el emprendimiento a través de investigación, capacitación y mentoría a microempresas en las artes y la cultura. El proyecto publicó el primer estudio sobre El Perfil de la Economía Creativa en Puerto Rico y estuvo a cargo de la capacitación del Laboratorio de Empresas Creativas que ofreció el Municipio de San Juan el verano pasado.

Las convocatorias estarán abiertas hasta el mes de enero donde comenzará la implementación de los proyectos. Los emprendedores y organizaciones existentes pueden pertenecer a sectores como música, teatro, literatura, artes visuales, juguetes, gastronomía, espacios culturales, diseño, cine y cualquier otra actividad de contenido cultural. Para mayor información pueden visitar a www.inversioncultural.com o comunicarse a través de inversioncultural@gmail.com.

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Inversión Cultural representa a Puerto Rico en Ottawa, Canadá

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Los días del 9 al 11 de octubre se llevará a cabo el STP&A Conference (Social Theory, Politics and Arts) en la ciudad de Ottawa, Canadá. Esta conferencia celebra su 40ma edición y representa uno de los más importantes foros para académicos, practicantes, estudiantes y responsables de política pública en torno al tema de las artes y la cultura. La conferencia está afiliada al “Journal of Arts Management, Law and Society”, una de las principales autoridades en el tema de administración de las artes y política cultural que lleva los mismo 40 años de publicación.

Descarga el programa del evento

Esta edición ha sido organizada por la Universidad de Ottawa, pone el enfoque en la relación entre investigación y práctica, con implicaciones para la política pública y los cambios que enfrentan las organizaciones culturales alrededor del mundo. En el caso de Puerto Rico, el director ejecutivo de Inversión Cultural, Javier Hernández presentará dos investigaciones de interés. La primera, discute el emprendimiento colectivo como un modelo de gestión en las artes. Siguiendo el modelo de la cooperativa Taller Cé, se plantea la necesidad de crear medianas empresas que permitan acceso a mercados, financiamiento y alternativas a la industria tradicional.

La segunda investigación recoge por primera vez el perfil ocupacional del trabajo cultural y creativo, utilizando la Encuesta sobre la Comunidad del Censo. Dicha investigación aporta los datos de Puerto Rico al informe “Artists in the Workforce” del National Endowment for the Arts (NEA) y hace comparaciones con el resto del mercado laboral y entre los sub-sectores de la economía creativa. Esta investigación, que será presentada posteriormente en Puerto Rico, supone un ejercicio importante para la toma de decisiones de política pública entorno a las industrias culturales y creativas.

“Para nosotros en Inversión Cultural es importante documentar las buenas prácticas de emprendimiento y el uso de información estadística como apoyo a la toma de decisiones de política pública. Eso es precisamente lo que vamos a presentar en la conferencia. La discusión internacional nos pone en el mapa y permite comparar experiencias y consolidar esfuerzos.”, comentó Javier Hernández, quien también es profesor en la Universidad del Sagrado Corazón.

En el año 2011, el Prof. Javier Hernández participó de la 38va edición de la Conferencia, recibiendo el premio de “Mejor artículo de estudiante graduado”. Dicha investigación, titulada “Differences in Cultural Policy and its Implications for Arts Management: Case of Puerto Rico”, fue publicada en el “Journal of Arts Management, Law and Society” en agosto de 2013.

Para mayor información sobre la conferencia pueden visitar www.stpaconference.org.

¿Por qué las industrias creativas?

¿Por qué las industrias creativas?

Javier J. Hernández Acosta[1]

javihernandez@yahoo.com

Ponencia presentada ante la Asamblea de la Asociación de Economistas de Puerto Rico

29 de agosto de 2014, San Juan, Puerto Rico

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Foto panel Economistas

 

¡Muy buenos días! Agradezco a la Asociación de Economistas de Puerto Rico por la iniciativa de pensar en las industrias creativas como eje central de este intercambio de ideas y reflexión. Definitivamente Puerto Rico vive momentos que nos obligan a pensar en alternativas reales. De igual manera, la seriedad de ese contexto también nos aleja de las fórmulas mágicas y las soluciones a corto plazo. La palabra sostenibilidad cobra un rol de mayor importancia, y nos comenzamos a cuestionar si el objetivo es mejorar la economía o desarrollar una mejor economía. Yo opto por la segunda.

Dejando claro que no proponemos soluciones únicas ni mágicas, partimos de la importancia de preguntarnos a quién queremos traer a la mesa del desarrollo económico. Hemos dado espacio a la manufactura, a la banca, a la construcción, al turismo, al gobierno, al sector farmacéutico y a muchos otros esfuerzos que le han servido en su momento al País. El único problema fue que apostamos a ellos con una certeza incomprensible de que teníamos una ventaja competitiva sostenible. Lo cierto es que esa apuesta también ha sido enfocada a una visión departamentalizada de la economía. Identificamos un sector con potencial, creamos toda una infraestructura para desarrollarlo, lo explotamos y luego vamos buscando un sustituto cuando cambian las condiciones del ambiente externo.

Sin embargo, existe un agente económico cuyo impacto es de naturaleza transversal. Genera actividad económica directa, fomenta la innovación, opera en un entorno de inclusión, impacta el desarrollo comunitario, promueve la participación y opera bajo esquemas mentales que lo liberan de los paradigmas económicos convencionales. Los creativos tienen un rol importante que asumir en el desarrollo económico de Puerto Rico, y ahí está la importancia de la economía creativa.

Foto Economistas - Javier Hernández

 

¿Qué son las industrias creativas?

Industrias creativas, economía cultural, economía creativa o industrias culturales son conceptos bastantes recientes y cuya definición depende del contexto y las prioridades. Los artistas son el eje de la economía creativa, pues son los responsables de la actividad creativa en su contexto más puro y en muchas ocasiones operan fuera de una economía de mercado. Esto incluye lo contemporáneo y las manifestaciones tradicionales que conforman el patrimonio material e inmaterial. Estamos hablando de la música, el teatro, artesanías, literatura, las artes plásticas y otras prácticas artísticas y culturales. Estos sectores, aunque en ocasiones no manifiestan su valor económico de manera directa, tienen un rol importante en la educación, el turismo cultural, la cohesión social, la identidad y la internacionalización. Estas dinámicas de valor son mucho más que externalidades, y sugieren un gran reto para la economía postindustrial y las formas de medición de bienestar y desarrollo. Si se observan con profundidad sectores como la música, y se analiza como un ecosistema más allá de una industria, notaremos fuertes eslabonamientos (intra e inter-industria) y de alcance internacional, con un impacto económico que no se recoge en las cuentas nacionales.

A partir de las artes surgen las industrias culturales, que según la UNESCO son “aquellos sectores que conjugan creación, producción y comercialización de bienes y servicios basados en contenidos intangibles de carácter cultural, generalmente protegidos por el derecho de autor” (UNESCO, 2001). La industria editorial, el disco (o sus nuevos formatos digitales), el cine, la televisión y otros medios, los juegos y juguetes, son algunos ejemplos. Las industrias culturales representan un sector importante en la economía. Aportan entre el 4 y el 6% del PIB de muchos países y entre 2 y 4% del empleo total. Además, representan la actividad principal a través de la cual se constituyen los imaginarios y la identidad de los países. Tan importante ha sido el reconocimiento de estos sectores, que los países han sido muy cautelosos en la liberalización de estas industrias a través de los tratados de libre comercio. A esta posición, liderada por Francia y la Comunidad Europea durante la Ronda de Uruguay, aún se le conoce como la “excepción cultural”.

Posterior al desarrollo de las industrias culturales se amplió todavía más el concepto para incluir sectores que contenían menos valor simbólico y un mayor valor utilitario. Es aquí cuando se plantea el concepto amplio de industrias creativas, que ahora incluye sectores como el diseño (gráfico, industrial, moda, digital), arquitectura y publicidad, entre otros. Este nuevo sector económico, que se presentó como política pública en Australia en 1994 y cobró auge en 1997 en el Reino Unido, se ha propuesto a nivel internacional como una alternativa real de desarrollo. El año pasado, surgió un nuevo esfuerzo para promover el potencial de estas industrias con el informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) conocido como la Economía Naranja. En unas comparaciones hipotéticas interesantes, el informe plantea que la Economía Naranja sería equivalente a la cuarta economía del mundo (después de USA, China y Japón), el noveno principal exportador, la cuarta fuerza laboral y representaría el 6.1% del PIB Mundial (BID, 2013).

 

¿Existe una economía creativa en Puerto Rico?

Nadie negaría que en Puerto Rico abunda el recurso creativo. Sin embargo, en muy pocas ocasiones se ha construido un perfil económico de estos sectores. En 1991, el Dr. Ángel Ruiz presentó un trabajo sobre “El Impacto Económico de la Actividad Cultural en Puerto Rico”. En el año 2013, presenté el informe sobre “El perfil de la economía creativa en Puerto Rico” [2], utilizando información del Censo para establecer que aproximadamente existen 1,889 establecimientos en las industrias creativas que generan 14,715 y un volumen de negocios estimado de $1.74 billones de dólares. De acuerdo con información de la Encuesta de la Comunidad, podrían existir otros 6,285 creativos que trabajan por cuenta propia. En términos generales, y utilizando la misma fuente del Censo, estos creativos son más jóvenes, con mayores ingresos, trabajan menos horas semanales (en teoría) y tienen una formación académica más alta que el resto del mercado laboral. Es importante destacar que el 29.6% de los creativos trabaja por cuenta propia, mientras que en el resto del mercado laboral ronda el 10%. En el caso de las artes, el 53% trabaja por cuenta propia, una realidad que deben empezar a atender las universidades a través de programas de desarrollo empresarial en estas disciplinas.

Algunos estimados podrían llevarnos a establecer que la economía creativa en Puerto Rico genera aproximadamente un 2.67% del PIB. Para tener una idea de lo que esto significa en términos comparativos, en Colombia y en la Unión Europea representa un 3.3%, en Estados Unidos puede llegar al 11% y en Latinoamérica promedia el 8.7%. En términos del empleo, en Puerto Rico podría representar el 1.67%, mientras que en Estados Unidos es el 8.1%, 3% en la Unión Europea y 5.6% en América Latina. Sin embargo, debemos comenzar con no limitar su impacto a través de los indicadores tradicionales, puesto que su valor manifiesta un balance entre lo económico (monetario y no monetario) y el valor cultural. Sin embargo, no estamos hablando de manera abstracta, puesto que incluso el Negociado de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA) revisó la metodología del PIB el pasado año para incluir la creación artística dentro de la variable de inversión en la fórmula. Luego de la revisión, el PIB de los Estados Unidos subió en un 3%.

 

¿Qué necesitamos para promover la economía creativa en Puerto Rico?

  1. Los tres pilares de la economía creativa – Es necesario pensar en una visión diversificada del impacto económico de la economía creativa. Debemos pensar en la exportación directa de contenidos culturales a través de medios tradicionales y digitales, incluyendo el cine, la música y el diseño. De igual forma, el segundo vehículo fundamental para la creación de riqueza es el turismo. No hay tal cosa como el turismo cultural porque todo el turismo es cultural. Por lo tanto, las estrategias para promover el sector no pueden estar desligadas del trabajo cultural, porque ahí precisamente está el elemento diferenciador de Puerto Rico y no únicamente en los hoteles, el sol y la playa. Finalmente, no hemos contemplado la importancia de aumentar el consumo local de producción local. Los bienes y servicios culturales podrían representar entre el 3 y 6% de la canasta básica, y son en su mayoría productos importados. Promover la sustitución parcial de estas importaciones tiene un gran impacto, no solo económico, si no en términos de imaginarios e identidad.

 

  1. La cultura como motor de desarrollo – El segundo aspecto importante es dejar de mirar la cultura como un elemento estático y como un obstáculo al desarrollo. Los retos de la política cultural a mediados de los años 50 requería proteger manifestaciones tradicionales que estaban desatendidas. Esta política tuvo mucho éxito. Ahora nos toca reconocer el carácter híbrido, dinámico y rápido de la actividad creativa. La cultura y el patrimonio se construyen cada día. Por eso necesitamos comenzar a pensar en una “cultura emprendedora”, donde los artistas y gestores culturales se vean como agentes de cambio social, económico y cultural. Esto requiere repensar el rol de la academia, que produce artistas sin las herramientas para desenvolverse en el complejo entorno económico. Nuevamente, tenemos que pensar la cultura como motor. Como recién ha planteado el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa: “La cultura mueve al mundo, no la economía.” O en palabras del economista holandés Arjo Klamer: “Un país es rico si tiene educación fuerte, artes, patrimonio cultural y baja desigualdad”.
  2. El diseño como eje de innovación – Cada día el diseño se convierte en el elemento de mayor valor añadido para las empresas. Hablamos del diseño de productos, procesos, marcas, organización, identidad gráfica, etc. El desarrollo tecnológico y el acceso a los mercados internacionales presenta unas barreras en los elementos de diferenciación que sólo puede superar una cultura de diseño, cultura que no existe en Puerto Rico. En pocas palabras, los creativos tienen un rol importante en el desarrollo económico local y su potencial exportador. Si logramos involucrarnos en las etapas de diseño, podremos estar en mejor posición de apoyar al sector de manufactura, que todavía representa una actividad importante en la economía de Puerto Rico. De igual forma, el diseño también interviene en los procesos sociales, incluyendo la participación ciudadana y la administración pública. Si algo puede hacer la política pública es promover esa cultura de diseño e innovación. Para dar un ejemplo, algunos países europeos han implementado programas de vales o “créditos creativos” que pueden ser redimidos por las empresas en servicios creativos.
  3. La estrategia de industrias culturales y creativas – Finalmente, proponemos el desarrollo de una estrategia de industrias culturales y creativas, algo que está elaborando la Comisión para el Desarrollo Cultural nombrada por el Gobernador en julio de 2013. Una estrategia de industrias culturales y creativas debe presentar lineamientos generales dirigidos a los distintos agentes del ecosistema cultural, incluyendo gobierno, academia, empresa privada y el propio sector creativo. Es importante que la legislación y programas existentes estén alineados con estrategias a corto, mediano y largo plazo. De igual forma, debemos ser inclusivos a la hora definir el sector cultural y creativo para evitar fragmentaciones en una etapa tan inicial. Entre esos lineamientos se encuentra promover una cultura de desarrollo empresarial, acceso a financiamiento y a mercados locales e internacionales. Un cuarto lineamiento, consiste en fortalecer el componente de los sistemas de información cultural, algo muy pertinente a los presentes en esta Asamblea. Es necesario un mayor acceso a las estadísticas nacionales y al desarrollo de nuevas fuentes de información. Encuestas de consumo cultural, análisis de cadenas productivas, una Cuenta Satélite de Cultura y una agenda de investigación económica es necesaria para que comencemos a tomar decisiones a base de información y no cometer los errores del pasado. En este sentido, es importante reconocer que agencias como el Instituto de Estadísticas, el Departamento de Hacienda y el Departamento de Estado han comenzado a colaborar con estos esfuerzos.

Debemos aprovechar esta oportunidad para construir un sistema de indicadores tan creativo como la propia gestión que pretendemos promover. No basta con establecer cuánto aporta las industrias creativas al PIB, el empleo o la balanza de pagos. Más allá de su impacto a nivel macro, una economía creativa requiere estar diversificada a nivel geográfico y por sector, necesita un fuerte componente educativo y una capacidad emprendedora visible. Sugiero un índice de economía creativa que combine variables como la producción y empleo con índices de concentración, coeficientes de localización, cantidad de maestros de bellas artes per cápita, graduados de programas creativos, registros de propiedad intelectual, participación cultural y gasto público por emprendimiento creativo.

 

Comentarios finales

Durante el resto del día de hoy desfilarán una serie de personas que de alguna forma han adoptado el enfoque de la economía creativa y promueven su desarrollo desde distintos ámbitos. Los colegas Alfredo Nieves y el Arq. Javier de Jesús son ejemplos de creativos que conocen el potencial de las industrias creativas y lo incorporan en múltiples dimensiones de su trabajo y cotidianidad. Luego tendremos un panel de mujeres emprendedores y creativas que demuestran el impacto diverso de la economía creativa y una visión mucho más amplia de lo que puede ser la innovación, desde reposicionar la Salsa como actividad social, cultural y económica (Cambio en Clave), la importancia de la infraestructura cultural (Coliseo de Puerto Rico) y la creatividad como elemento clave de éxito empresarial y participación ciudadana (Seriously Creative!). En la tarde escucharemos algunos de los esfuerzos legislativos, de la academia y del ejecutivo para promover el sector cultural y creativo.

Finalmente, es necesario poner en contexto la nueva cultura de emprendimiento creativo. En los últimos años hemos podido apoyar iniciativas empresariales en sectores como la música, el teatro, la gastronomía y el diseño digital, entre otros. Hace unas semanas culminamos el primer Laboratorio de Empresas Creativas, una iniciativa del Municipio de San Juan. Sobre 150 emprendedores, artistas y gestores mostraron interés en la convocatoria para desarrollar microempresas creativas. El grupo de 20 emprendedores atiende sectores como el turismo, la gastronomía y la agricultura, el diseño gráfico e industrial, la danza y el teatro, el uso de espacios públicos, las artes plásticas, el cine y la industria de juegos. Esta diversidad y disposición nos da una idea de lo creativo de esta nueva economía, agentes de cambio que buscan un rendimiento económico, cultural y social y que no tienen miedo a explorar múltiples posibilidades. Esta es la “mejor economía” que estamos buscando.

No quisiera terminar sin ponerle nombre a agentes que forman parte del ecosistema cultural y creativo en Puerto Rico en su concepción más amplia, desde los que operan fuera de las dinámicas de mercado hasta lo que operan en función de ella. Los invito a buscar sobre estos proyectos y a comprometerse a apoyar las industrias creativas desde el análisis económico, la estadística y la política pública. Entre ellos se encuentran iniciativas de los museos MAC, MAPR y Museo de Arte de Ponce, Beta-Local, Andanza, Agua, Sol y Sereno, el Conservatorio de Música de Puerto Rico, la Escuela de Artes Plásticas, Y no había luz, Teatro Breve, Cambio en Clave, LAB787, Constructo, Antrocket, Pimienta, Abracadabra, Pixelogic, Blimp, Guillermo Domínguez, Seriously Creative!, el Conservatorio de Artes del Caribe, Espacio Común y Empanadillas Geométricas, La Respuesta, Muuaaa, La Calle Loíza, El Circo Nacional, Libros AC, Los Muros Hablan, Santurce es Ley y las galerías de la Cerra, la Casa de Cultura Ruth Hernández en Río Piedras, 80grados, la Incubadora Creativa en Mayagüez, Rojo Chiringa, La Beckett, el PRCEI, ADN Creativo, el Corredor Digital, Piloto 151, ProArte Musical, AdocPR y muchos otros artistas, creadores, gestores y diseñadores. La dirección correcta es crear las condiciones y fortalecer ese ecosistema creativo, que luego se encargará de impactar la economía. En palabras de Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.” Muchas gracias!

 

Foto Economistas Javier Hernández 2

 

[1]Profesor de mercadeo en la Universidad del Sagrado Corazón y director de Inversión Cultural, proyecto que ofrece apoyo empresarial al sector cultural y creativo. www.inversionculural.com.

[2]Hernández, J. (2013). Perfil de la economía creativa en Puerto Rico. Disponible en www.inversioncultural.com.

Sagrado ofrecerá curso profesional en industrias creativas

Foto Lab 2 Foto Lab 1 Fotos por Noemí Segarra

 

La Universidad del Sagrado Corazón ofrecerá un curso corto sobre “Modelos de negocio en las industrias creativas” como parte del programa de Educación Continua. El curso comenzará el 13 de septiembre y se extenderá durante tres sábados para un total de 9 horas contacto. El curso será ofrecido por el Prof. Javier Hernández del Departamento de Administración de Empresas de la institución.

Descripción del curso

“En este curso se discutirán los principales elementos que componen la industria: la creatividad, la cultura y la innovación. Se presentarán los distintos modelos de negocios creativos, y la dinámica alrededor de la creación de estas empresas. Se discutirá sobre la importancia del sector creativo y cultural a nivel global, y su aportación en la economía de Puerto Rico. Además, conocerás sobre casos específicos de empresas culturales y creativas en la Isla.”

Esta es la primera vez que se ofrece formación profesional a emprendedores, ejecutivos y personas interesadas en las industrias creativas. El curso espera impactar a profesionales en los sectores de patrimonio, artes, medios, diseño y servicios creativos. Según el Prof. Hernández, autor del Perfil de la economía creativa en Puerto Rico: “Esta es una oportunidad de comenzar a entender las dinámicas de producción de las industrias creativas e identificar modelos de negocio que garanticen la sostenibilidad de las empresas.”

El curso tiene un costo de $90 y será parte de una secuencia de formación profesional que incluye cursos en mercadeo, aspectos legales y financieros y diseño organizacional enfocados en el sector creativo. “Necesitamos seguir desarrollando herramientas de formación profesional para los emprendedores. Todo aquel interesado en promover este sector puede participar, desde profesores, empleados públicos, emprendedores, estudiantes y profesionales creativos y de la industria tradicional. La economía creativa atraviesa casi toda la economía. Debemos utilizarla como recurso de creación de valor.”, comentó Hernández quien a través de Inversión Cultural diseño e implementa el Laboratorio de Empresas Creativas, un proyecto de capacitación y seguimiento a 20 emprendedores creativos en San Juan.

Los interesados en el curso pueden comunicarse con el Departamento de Educación Continua al 787-728-1515 ext. 2419, 2420, 2421 y 2422. También pueden escribir a jjhernandez@sagrado.edu.

Página web: http://cursoscortos.sagrado.edu/nuevos.html

Información adicional sobre las industrias creativas en Puerto Rico:

Perfil de la economía creativa en Puerto Rico: http://inversioncultural.com/?page_id=1121

 

La Fábrica de la Música: 7 al 10 de noviembre en Mayagüez

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"La Fábrica de la Música": UN Convention Puerto Rico

Puerto Rico será sede de "La Fábrica de la Música" en el Palacio de Recreación y Deportes de Mayagüez del 7 al 10 de noviembre gracias a la Incubadora Creativa entidad anfitriona de este evento y al Gobierno Municipal que se une como co-anfitrión.

"La Fábrica de la Música" es un novedoso experimento creativo originado en Reino Unido por la organización sin fines de lucro UN Convention que tiene como meta grabar, producir y lanzar un disco en 72 horas. Durante este experimento de manos a la obra, los participantes podrán explo-rar de cerca los procesos creativos involucrados en la grabación, producción, diseño y lanzamien-to de un disco.

Se grabarán en vivo varias  bandas independientes previamente seleccionadas por un panel de expertos, un colectivo de diseñadores gráficos emergentes trabajarán el diseño de la carátula del disco mientras se celebran Paneles de discusión de temas sobre la interrelación de la industria de la música y las demás industrias creativas en Puerto Rico. Además habrá presentaciones de arte sonoro coordinadas por el Grupo Giratorio y el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, pasarela de diseñadores de moda emergentes coordinada por West Fashion Week y todas las noches presentaciones de bandas independientes de diversos géneros en vivo. Al cierre del evento el disco será lanzado en forma digital y física.

"La Fábrica de la Música" es un evento gratuito dirigido a músicos, compositores, ingenieros           de sonido, promotores, productores, académicos, diseñadores gráficos, fotógrafos, cineastas, diseñadores, artistas, emprendedores creativo, estudiantes, aficionados y seguidores de la escena de la música independiente de Puerto Rico. Para asistir sólo se requiere registrarse gratuitamente a través de Evenbrite previo al evento.

Este evento es una guía interactiva de la industria musical actual y las demás industrias creativas relacionadas. Su objetivo es contribuir a la sustentabilidad de la industria de la música indepen-diente local. Participarán diversos expertos de la industria de la música nacionales e internacio-nales de Reino Unido, Brasil, Colombia y de Estados Unidos.

"La Fábrica de la Música" UN Convention Puerto Rico es un espacio de ideas y creatividad que promueve el valor cultural y económico de la industria de la música y su relación con las demás industrias creativas en busca de destacar y poner en valor a dicho sector. Puerto Rico necesita levantarse a un buen ritmo y "La Fábrica de la Música" marca otro ritmo para el desarrollo económico del país

UN Convention fue fundado por la británica Ruth Daniel, quien vendrá a Puerto Rico para el evento,  como una organización sin fines de lucro en 2008 con el propósito de dar impulso a la industria de la música independiente y crear una red de apoyo global.  El impacto internacional de UN Convention sigue creciendo a nivel global habiéndose llevado a cabo ya en varios continentes.

Se han realizado eventos de UN Convention en Reino Unido,  Mumbai en la India; Groningen en los Países Bajos; en Medellín, Colombia; Buenos Aires,Argentina; Caracas, Venezuela y Brisbane, Australia, al igual que otras ciudades de Alemania, Brasil, México, Estados Unidos, España, Islandia y Rusia entre otros países.

 

Para mayor información acceda a su portal oficial www.unconventionpr.com  y a través  de las redes sociales facebook.com/unconventionpr y en twitter.com/FabricaPR.

Ponencia - Ley de industrias creativas (Puerto Rico)

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Ley de industrias creativas - Javier Hernández (Inversión Cultural) by Javier J. Hernández Acosta

 

 

Proyecto del Senado 655

Ley para fomentar las industrias creativas de Puerto Rico

Ponencia presentada por Javier J. Hernández[i],

director de Inversión Cultural[ii] ante la

Comisión de Gobierno, Eficiencia Gubernamental e Innovación Económica del Senado de Puerto Rico.

24 de septiembre de 2013, Teatro Ambassador

 

Ministers will generally accept proposals which contain the words simple, quick, popular and cheap. Ministers will generally throw out proposals which contain the words complicated, lenghthy, expensive, and controversial. Above all, if you wish to describe a proposal in a way that guarantees that a Minister will reject it, describe it as courageous.

(Sir Humphrey Appleby, citado en Throsby, 2012)[iii]

 

Saludos a todos. Agradecemos la oportunidad de invitarnos a deponer y participar de este importante proceso. De igual forma, agradezco a los autores del proyecto la oportunidad de comentar sobre el borrador inicial del proyecto, lo que demuestra un nivel de apertura y consulta muy necesario en el proceso legislativo. A partir de la radicación de la medida, hemos realizado un ejercicio de investigación y análisis crítico con el fin de hacer una aportación valiosa a este proceso. Debo comenzar señalando que esta ponencia representa una posición personal y la del proyecto Inversión Cultural.

Cuando hablo en carácter personal, me refiero a mi rol como músico, profesor en las áreas de mercadeo a nivel sub-graduado en la Universidad del Sagrado Corazón y en el área de gestión cultural en la Maestría de Gestión y Administración Cultural en la UPR. Además, mi experiencia con el proyecto de Inversión Cultural ha sido asesorar proyectos culturales y creativos en áreas diversas que incluyen el trabajo comunitario, las artes escénicas, servicios creativos a empresas, publicidad, gastronomía, música y cine, muchos de los sectores que componen las industrias creativas. De igual forma, enmarco mi opinión en carácter de investigador, habiendo realizado estudios empíricos en áreas como el cine, la música, el empresarismo cultural, la política pública para industrias culturales y más recientemente, con la publicación del “Perfil de la economía creativa en Puerto Rico”, informe que recoge el impacto económico y dinámicas sectoriales de estas industrias.

Hablar de una política pública para las industrias creativas es un tema que provoca conflictos en términos conceptuales y operacionales. Por un lado está el reconocimiento de la importancia de estos sectores y la oportunidad de que el gobierno asuma su rol en su desarrollo. Por otro lado, está la falta de información y los errores históricos de dejarnos llevar por corrientes sin tomar en consideración la información empírica. Después de todo, tenemos a nuestro alcance malas experiencias de procesos similares. Ahí están la CORCO como monumento a la mala planificación e improvisación, el edificio de Biotecnología, el Puerto de la Américas, las múltiples campañas fallidas de marca país y el eterno abrazo a un modelo de industrialización que colapso hace muchos años y todavía sigue siendo el fantasma detrás de muchas de las acciones gubernamentales en materia económica. De igual forma, ya tenemos experiencias fallidas e incompletas en torno a la relación economía y cultura, como lo es el caso del Programa de Desarrollo Artesanal, el Concilio de Diseño, el programa de Arte Público y la Corporación de Cine, caso que utilizaremos de ejemplo más adelante en el contexto del limitado campo de acción de Fomento Industrial. Por lo tanto, es necesario que nuestros esfuerzos estén fundamentados en información real y no en las noticias y reportes de gobierno que inundan el internet. Después de todo, ningún Ministro de Cultura o Economía va a hablar mal de su gestión en torno a las industrias culturales y creativas.

 

Trasfondo

            Debemos recordar que el concepto de industrias creativas surge como un asunto político, aunque siempre con la buena intención de establecer la importancia de las artes y movilizar mayores recursos para su desarrollo. Primero Australia trajo a la discusión la importancia de incluir los medios como parte de las industrias culturales. Lo hizo el Primer Ministro Paul Keating a través del reporte “Creative Nation” en 1994. Más tarde, en medio de una “crisis existencial” del Reino Unido, el Primer Ministro Tony Blair y el Partido Laborista se aferra al discurso de la creatividad y la innovación como ancla para restablecer una competitividad que había perdido en la región. Uno de sus principales esfuerzos fue crear el concepto de “industrias creativas”, una junte de sectores diversos que van desde las artes y el cine hasta la publicidad y la tecnología. En palabras de Gaëtan Tremblay, se trata de un maridaje perfecto donde la tecnología adquirió el prestigio de las artes y las artes el valor añadido de la tecnología[iv].

La movida del Reino Unido trajo una avalancha de informes, estudios, mapeos, conferencias y políticas públicas alrededor del mundo, incluyendo organismos internacionales como el BID, la UNCTAD y la UNESCO. A esto siguieron discursos y fórmulas de éxito como las propuestas de Richard Florida sobre las ciudades creativas, planteando que atraer talento, tecnología y tolerancia eran suficientes para fomentar el desarrollo económico a nivel local. Los países comenzaron a copiar las “fórmulas de éxito” y destinaron recursos a la creación de “task forces”, concilios, agencias, incubadoras, aceleradoras, programas académicos y otros recursos que no tenían ante la promesa de “las industrias creativas como alternativa de desarrollo”. El resultado, por supuesto, no fue el esperado. Ni siquiera en el caso del Reino Unido, más allá de saber realmente cuánto aporta al PIB y al empleo, se puede determinar a ciencia cierta qué efecto han tenido las políticas públicas. Los países copiaron las definiciones, las políticas, pero también los resultados.

Por ejemplo, mirando la corriente de las “ciudades creativas”, nos topamos con un Florida que había demostrado que existía una relación entre la clase creativa y el desarrollo económico, pero nunca demostró la relación de causa y efecto. ¿Los creativos se mueven a lugares donde hay desarrollo económico, o el desarrollo económico persigue a las “clases creativas”? Un problema de endogeneidad imposible de resolver. El resultado, una avalancha de estudios empíricos cuestionando sus planteamientos y demostrando los efectos nefastos del desplazamiento y la desigualdad. Después de todo, hay que destacar que su “clase creativa” incluye a los abogados, contadores, vendedores, gerentes, legisladores y maestros, entre otros, prácticamente todas las profesiones con un grado universitario, algo que confunde y dificulta el análisis. También es sabido que el sector creativo ha tenido un crecimiento sostenido a nivel mundial por encima del resto de la economía, pero también es importante reconocer que ese crecimiento se debe en gran medida al sector de tecnología. De igual forma, cuando se habla del comercio internacional, gran parte del crecimiento se debe a China, y cuando se hace el ajuste, las tasas no son nada excepcionales. En el contexto Latinoamericano, muchos países terminaron redefiniendo el concepto cuando se dieron cuenta que el desarrollo no venía por osmosis, y empezaron a reenfocar en aquellas áreas donde realmente tenían grandes insumos. Cambiaron la tecnología por los festivales, añadieron la gastronomía y potenciaron el turismo cultural.

Ahora, estas malas experiencias no significan que no hagamos nada, pero requiere entender experiencias dentro y fuera de la isla para no caer en la paradoja de la legislación de incentivos: terminar peor que cuando no estaba legislado. Para esto, podemos ver las experiencias locales de legislación sobre la colegiación de actores, de promotores, la ley de la música autóctona y la ley 108 para descuentos a los espectáculos, entre otros. En todos esos casos, a pesar de la buena intención, la legislación empeoró la condición de los sectores que intentaba potenciar. Por esta razón, es importante discutir algunos puntos en el proyecto de Ley que alertan sobre una tendencia similar.

 

Análisis del proyecto de Ley

El problema conceptual

Dado que el tema surge y se desarrolla en el contexto de la administración pública, no ha sido posible un consenso sobre la definición de industrias creativas. Sabemos que el DCMS (Departamento de Cultura, Medios y Deportes) del Reino Unido lo ha definido como “aquellas que están basadas en la creatividad, talento y habilidades individuales. Tienen el potencial para la creación de riqueza y empleo a través del desarrollo de la propiedad intelectual”, aunque actualmente se está revisando para eliminar la condición de la propiedad intelectual. Lo cierto es que esa definición, por su amplitud, no ayuda mucho.

La creatividad no es un concepto fácil de segmentar y adjudicar,  puesto que prácticamente cualquier trabajo o industria puede tener un elemento creativo. Sin embargo, existe un consenso en ciertos sectores que componen las industrias creativas. Por ejemplo, la mejor forma de verlo son los círculos concéntricos, donde las artes aparecen como el núcleo de la economía creativa. Alrededor de este círculo aparece otro que incluye a las industrias culturales (cine, medios, discos, editoriales, etc.). Un tercer círculo serían las llamadas industrias creativas, incluyendo sectores como el diseño, la arquitectura, aplicaciones digitales, etc.

El problema radica en que obviamente las industrias creativas, por naturaleza, incluyen al arte y las culturales. De hecho, cuando las Naciones Unidas utilizan su definición, están incluyendo al Patrimonio, las Artes, los Medios y la Creaciones Funcionales. Sin embargo, en otros contextos, cuando se habla de industrias creativas se habla solamente de los sectores incluidos en ese círculo exterior, entiéndase todo el contenido digital, aplicaciones, diseño, arquitectura, etc. Por supuesto, es importante señalar, que en los países donde se habla de esta definición, se hace porque ya existe un política pública para las artes y las industrias culturales. Por lo tanto, el ejercicio consiste en expandir esa política a otros sectores. Ese no es el caso de Puerto Rico, donde al día de hoy no existe una política de industrias culturales.

Por esta razón, un proyecto como éste inmediatamente trae confusión porque no se tiene claro lo que busca. Debo decir, que ninguna definición de industrias creativas incluye en su totalidad al sector de programación de computadoras y áreas relacionadas, por lo que hay que ser cuidadosos para no apropiarse de un concepto que no les corresponde. Si el proyecto pretende crear una política pública para las industrias creativas en su concepción más amplia, debe incluir el componente de patrimonio, después de todo, el turismo cultural es probablemente el sector de mayor oportunidad dentro de la realidad puertorriqueña. Sea como sea, el carácter particular de las industrias creativas sigue siendo su capacidad de transmitir contenidos simbólicos; es esto lo que diferencia a la arquitectura de la construcción y a los medios digitales de la industria de tecnología. No es aceptable, y además resulta contradictorio, que el proyecto de ley descarte algunos sectores sin haber determinado su potencial económico. Definir de antemano los sectores de manera tan específica, termina debilitando la justificación de un Concilio.

De igual forma, se debería redefinir la composición del Concilio para incluir representación de la institucionalidad pública cultural del país, quienes están encargados en fomentar la creación cultural. Por ejemplo, no tiene sentido un silla para el Fideicomiso de Ciencia y Tecnología si no hay una silla para el ICP. Este tema lo elaboraremos más adelante pero es un principio básico: para fomentar su crecimiento, primero es necesario fomentar su existencia, y ese trabajo le corresponde al componente cultural público. Finalmente, es necesario fijar un término para las operaciones del Concilio, ya que se no se justifica una estructura paralela una vez se delimite su campo de acción y los responsables de su implementación.

En el caso de Puerto Rico, donde nunca se ha legislado ni para las industrias del arte, culturales o creativas, es necesario una política amplia para todos los sectores y no segmentarla con enfoques específicos, esto es un trabajo necesario en la etapa de implementación, por lo cual es necesario la representación de todos los sectores. El proyecto no puede estar sesgado ni para las artes ni para la tecnología, puesto que sería una apuesta donde aumentan las probabilidades de perder. El secreto está en reconocer los eslabonamientos productivos entre todos los sectores, fortalecerlos con políticas e incentivos no tradicionales con el fin de desarrollar industria en el sentido real de la palabra. A partir de ahí, se podrá potenciar su capacidad de generar riqueza y empleo. Con esto quiero decir, que no es suficiente incentivar empresas, sino incentivar ecosistemas de producción creativa, este es el rol principal de este proyecto de ley. Por lo tanto, no existe precedente para las acciones que hay que tomar. Reconociendo la necesidad de estas dinámicas, la creación de una División de Industrias Creativas bajo Fomento Industrial es contradictoria y peligrosa para los mismos objetivos del proyecto de Ley.

Definiciones

El proyecto específica 16 sectores dentro de su definición de industrias creativas. Estos sectores se agrupan en cuatro categorías que incluyen Artes (música, artes visuales, escénicas y publicaciones), Diseño (gráfico, industrial, moda, interiores), Medios (desarrollo de aplicaciones, videojuegos, medios en línea, contenido digital y multimedios) y Servicios Creativos (arquitectura, educación creativa y redes sociales). Es importante señalar que los Medios tradicionales como el Cine, Prensa, Radio y Televisión, no están incluidos. Estos sectores son los más intensivos en mano de obra, algo que hay que considerar si uno de los objetivos es la creación de empleos. En el resto de los sectores, se estima que sobre el 80% son empleos por cuenta propia o microempresas[v]. También es importante destacar que el proyecto descarta el patrimonio material e inmaterial y el turismo cultural, probablemente los sectores con mayores posibilidades de impactar en términos de riqueza y empleo.

Causa preocupación que algunos sectores incluyen actividades que no están claramente definidas. A pesar de que eso lo puede definir el Concilio, para propósitos de la composición del Concilio resulta importante clarificarlo. Reconociendo que el sector de medios no está incluido, lo correcto sería agrupar al sector de arquitectura bajo la categoría de Diseño y reducirlo a tres categorías, pasando todos los sectores de Medios a Servicios Creativos. Se recomienda eliminar al sector de redes sociales que después de todo es un servicio de administración en ocasiones muy vinculado a la publicidad, un sector que no está en el espíritu del proyecto. Esto le da mayor claridad al proyecto de ley y mayor balance a la composición del Concilio.

Nuevamente, la ausencia de los medios, cine y publicidad, dificulta hablar de una Ley de Industrias Creativas de manera absoluta (dentro de las dos concepciones explicadas anteriormente). La única manera en que esto sería cierto es que se tratase de un sombrilla de toda la política pública relacionada.

Como detalle adicional, se recomienda cambiar el concepto de grupos creativos por empresas creativas.

Industrias Creativas en Puerto Rico

            El pasado 19 de junio de 2013 publicamos el informe sobre el “Perfil de la economía creativa en Puerto Rico”. Este informe organiza por primera vez los datos de fuentes oficiales en torno al tema de las industrias creativas. Para su análisis, el informe utiliza los modelos de la UNCTAD, Estados Unidos y un análisis de la Clase Creativa según Richard Florida y una variante con ocupaciones más concentradas en el tema creativo. Utilizando los modelos tradicionales, en Puerto Rico las industrias creativas aportan aproximadamente 14,715 empleos, $1.74 billones en volumen de negocios y un total aproximado de 1,889 negocios. La nómina total asciende a $436 millones y el salario promedio es de $26,632. Esto representa un 4.29% de los negocios en Puerto Rico, 2.65% de la nómina total anual, 1.37% del empleo y un 2.67% del PIB para el 2011. Por supuesto, estos datos tienen la limitación del trabajo por cuenta propia y la economía informal. Sin embargo, también hay que reconocer que estos datos aumentarían la cantidad de negocios y empleos, pero su impacto sería mucho menor en el volumen de negocios. De todas formas, es la misma metodología que se utiliza en los estudios nacionales alrededor del mundo.

Sin embargo, estas clasificaciones incluyen varios sectores que no son pertinentes al caso de Puerto Rico y el proyecto de ley. Por esta razón, el informe incluye un análisis de sectores aplicados al contexto puertorriqueño, utilizando tres categorías que incluyen Artes (patrimonio, visuales, musicales, escénicas y editoriales), Medios (cine, televisión, radio, prensa) y Diseño (moda, industrial, gráfico, interiores, arquitectura, digital y aplicaciones). De todas formas, debemos recordar que el sector de medios no está incluido en este proyecto de ley.

De acuerdo a estas categorías, existen 845 negocios, 399 en las artes, 230 en los medios y 216 en el diseño. En total generan aproximadamente 6,974 empleos, 3,738 en los medios, 1,854 en las artes y 1,382 en el diseño. El volumen total es de aproximadamente $1.2 billones, $277 millones en las artes, $667 millones en los medios y $300 millones en el diseño. En los sectores de artes y diseño, el 70% son microempresas que emplean entre 1-4 empleados. Como se mencionó anteriormente, el sector de medios es el mas intensivo en mano de obra, donde sólo un 47% del total son microempresas. Esta información es de suma importancia cuando el objetivo principal es incentivar la creación de riqueza y empleo.

El Concilio

Hemos mencionado que la creación de un Concilio solamente tiene sentido como ejercicio para diseñar y coordinar una política que integre diversos sectores del ente público y privado. Su gestión pierde sentido una vez definida la implementación de esta ley bajo la Administración de Fomento Industrial. El Concilio podría coordinar entre municipios, agencias el gobierno central, el sector financiero, educativo y la comunidad internacional. Su gestión es viable si está separada, pero representada, por las agencias relacionadas. A pesar de estas responsabilidades, el proyecto de ley le adjudica principalmente funciones tácticas de naturaleza operacional. Es importante reenfocar sus funciones al plano estratégico y dejar aquellas funciones al sector privado y a las agencias. De todas formas, la mayoría de las tareas terminarán sub-contratadas en el sector privado. Sin embargo, esas tareas son producto de las necesidades del ecosistema y no por la determinación automática de un Concilio. Por esta razón, se recomienda limitar la existencia del Concilio a un periodo de 2 años. Luego se esto, las tareas deberán ser implementadas por las agencias pertinentes. No existe necesidad de crear una estructura paralela. Podría existir la legítima preocupación de evitar la politización del tema, pero estructurarlo a términos de 5 años tampoco salvaguarda esa preocupación. Con el alto nivel de politización que existe en el país, más estructuras es igual mayor politización. En ese sentido, “la cura resulta más cara que la enfermedad”.

La composición del Concilio se ve afectada por las definiciones. La estructura de las categorías está desbalanceada y provoca un sesgo en la toma de decisiones. Como hemos mencionado, es necesario reducir las categorías a tres: Artes, Diseño y Servicios Creativos. Con dos representantes de cada categoría, el total de miembros del Concilio se reduce a seis, por lo que el total de miembros se reduce a trece. Habría que reconsiderar la inclusión del Director de la Corporación de Cine y añadir a un representante del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

La División bajo Fomento Industrial

Ya hemos adelantado que destinar la implementación de esta Ley a Fomento Industrial es un error estratégico que será contraproducente. En el corto plazo, se lograrán los incentivos necesarios para proyectos existentes y en desarrollo, incentivos a los cuales de todas maneras tendrían acceso con programas actuales. Sin embargo, lo que sería el objetivo principal de un política pública para el sector creativo, fortalecer el ecosistema de producción cultural y creativa de manera amplia, no será posible. No existe una experiencia anterior en Fomento de crear y fortalecer un ecosistema industrial sostenible y competitivo. Todos los intentos han sido a través de esfuerzos a corto plazo que se vuelven obsoletos a partir de cualquier cambio mínimo en el panorama internacional. Fomento incentiva empresas, no ecosistemas. Una vez se fortalezca la producción de las empresas culturales y creativas, entonces Fomento podría entrar con incentivos específicos para esa realidad. Para dar un ejemplo, podemos utilizar el caso de la industria de Cine. En Puerto Rico no existe una industria de Cine, existe empresas y proyectos de cine. Por más que hablemos del tema, el rol de la Corporación de Cine se limita a atraer inversión extranjera e incentivar producciones locales sobre una base económica. Sin embargo, incentivar una industria requiere mucho más que eso. Por ejemplo, no hay industria competitiva sin una demanda sofisticada, y eso requiere educación y acceso.  Las industrias creativas no van a tener impacto en el empleo si no impactan toda la cadena productiva. Un ejemplo de esto fue planteado por la joven empresaria Anaís Colón, a su vez estudiante del Seminario de Economía Creativa que ofrezco este semestre. Su interés principal no son recursos financieros para su empresa, sino poder contar con suplidores locales para cada uno de los elementos de su línea de accesorios. Esta es una de las cosas que diferencian a las industrias creativas de las demás, pero eso requiere inclusive incentivar industrias “no creativas” para fortalecer las industrias creativas.

La mejor forma es la integración de legislación, agencias gubernamentales, gremios, sistema educativo, sector laboral y empresa privada. Ciertamente, esto requiere un visión que trascienda la de Fomento Industrial. Definitivamente, Fomento es una pieza clave, pero el proyecto le da un protagonismo que no es cónsona a su experiencias, capacidades y cultura organizacional.

El beneficio contributivo

¿A quién le amarga un dulce? El proyecto de ley contiene una cláusula que ofrece beneficios contributivos sobre la propiedad mueble e inmueble. Nadie se quejaría de tal beneficio, aun cuando no le aplique ni le aplicará en el futuro. La gran mayoría de las empresas creativas funcionan con intangibles, con estructuras organizaciones flexibles y muchas veces a base de proyectos, entre otras características. Nuevamente, establecer esto como una prioridad, demuestra el desconocimiento de estas dinámicas y la preocupación del efecto que esto puede tener en la política pública. Aunque no nos oponemos a esta cláusula, lo mencionamos como un ejemplo de los errores conceptuales que fundamentan el proyecto.

Cartografías y Conferencias

Como hemos mencionado, el proyecto adjudica unas tareas que son de naturaleza táctica. No le corresponde a la legislatura establecer cuándo hacer una conferencia. Eso le corresponde al sector. Se trata de un esfuerzo bien intencionado pero innecesario. Ya existen ejemplos anteriores con la Comisión de Desarrollo Cooperativo que establece una conferencia bienal. Esta encomienda de ley lo que hace es obligar una asignación de fondos muchas veces desligada de las necesidades reales del sector, lo que resulta en un gasto oneroso e ineficiente.

En el caso de la Cartografía, el componente estadístico debe ser una encomienda dirigida por el Instituto de Estadística de Puerto Rico. Se recomienda consultar con el Concilio, pero que el Instituto tenga total independencia. Existen dos razones para esto. Por un lado, el Concilio no puede ser juez y parte, y por otro lado, esa Cartografía debe trascender la definición de esta ley para que sea comparable con otros países. Recordemos que esta ley excluye sectores claves como el cine, televisión, radio, prensa, patrimonio y turismo cultural. El Instituto deberá someter la información pertinente para la operación del Concilio pero no debe limitarse a ello.

Además del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, se recomienda la participación de la Universidad de Puerto Rico como principal de centro de producción de conocimiento. Mas allá del ejercicio estadístico, es necesaria la contextualización, análisis e implicaciones de los datos en una concepción amplia de la economía. Se trata de una oportunidad única de destinar esos recursos a la Universidad y fortalecer su aportación a la gestión pública. La Universidad deberá poner a disposición del análisis los componentes de Economía, Administración de Empresas, Comunicaciones y Gestión Cultural. Esta es una práctica colaborativa muy presente en países como Colombia, El País Vasco y Estados Unidos. De esta forma, se hace un mejor uso de recursos, se garantiza la confiabilidad y rigurosidad metodológica.

 

Recomendación final

            Nuevamente destacamos la importancia de un proyecto de esta naturaleza. Entendemos que esta iniciativa es una oportunidad única para el Gobierno provea la infraestructura para que las empresas culturales y creativas continúen y amplíen su aportación al desarrollo económico, social y cultural del país. Como recomendación final, establecemos que la implementación final del proyecto debe recaer en manos del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Existen varias razones para ello. Hemos establecido que ni el ICP ni Fomento Industrial tienen la infraestructura, cultura organizacional y marco estratégico para implementar un proyecto como este. Por lo tanto, en términos de capacidades, ambos están en igualdad de condiciones. Sin embargo, el hecho de que el ICP no tenga a la fecha de hoy una “División de Industrias Creativas” le permite hacerlo desde cero, permitiendo una mejor coordinación con el Concilio para que se de un proceso coherente y conveniente para la economía creativa, algo que no ocurriría en una estructura tan rígida como Fomento Industrial y su sombrilla. Nuevamente, ponemos el caso de la Corporación de Cine y el Programa Artesanal como experiencias donde a pesar de las características de los sectores no se podido implementar programas que trasciendan la mentalidad y cultura organización de Fomento.

Por otro lado, no podemos perder de vista que el Gobernador acaba de nombrar una Comisión para el Desarrollo Cultural cuya encomienda principal es fortalecer las instituciones culturales y sugerir caminos prometedores para el empresarismo y autogestión cultural, enmarcados en una visión renovada de la economía planteada desde la cultura. A esta Comisión ya le fue asignado una tercera parte del presupuesto que plantea este proyecto con el fin de investigar, cartografiar, diseñar y recomendar esos caminos. Esto supone una oportunidad única de coordinar esfuerzos para garantizar su desarrollo. De igual forma, no tendría mucho sentido cancelar esfuerzos cuando ya el Ejecutivo ha expresado la importancia de cultura como motor de desarrollo económico. Como último argumento, utilizamos las tendencias a nivel internacional en la implementación de este tipo de proyectos. Como parte del Seminario Graduado de Economía Creativa de la UPR, hemos comenzado a elaborar un perfil de los distintos países y las instituciones que implementan los programas de economía creativa. Los hallazgos preliminares para 21 países y regiones, se presentan como anejo a esta ponencia. En esta lista se puede identificar que la gran mayoría de los países implementan los programas de industrias creativas bajo los Ministerios de Cultura y Consejos de Arte. En algunos casos, la responsabilidad es conjunta. En el caso de Trinidad y Tobago se trata de una corporación pública y en Holanda e Indonesia interviene el Ministerio de Economía.

Es posible que alguien argumente que la cultura y la creatividad son dos cosas distintas, industrias culturales vs industrias creativas. Como expresamos en un principio. Donde único se ha utilizado esta concepción es en escenarios donde ya las primeras estaban legisladas y se amplio el campo de acción al sector de videojuegos, contenido digital y desarrollo de aplicaciones. A pesar de ser sectores de alto valor añadido, se trata de una actividad relativamente pequeña, atada a las industrias culturales y con poco impacto en el empleo. Por lo tanto, su desarrollo se fortalece cuando todo el ecosistema creativo se fortalece. Sería un error de política pública guiar su implementación únicamente por estos sectores.

Por esta razón, recomendamos su aprobación con las enmiendas propuestas abajo y argumentadas en esta ponencia.

Resumen de enmiendas

  1. Se recomienda enmendar el proyecto para eliminar la creación de la División de Industrias Creativas bajo Fomento Industrial (y el rol de su Director en el Concilio). Se recomienda que la implementación de esta ley pase al Instituto de Cultura Puertorriqueña. El Concilio identificará formas de colaboración y programas específicos que puedan trabajar otras agencias, incluyendo a Fomento Industrial.
  2. La recomendación inicial es que debe ser el Concilio quien defina cuáles sectores deben incluirse. De esta manera, el proyecto tendrá oportunidad de complementar esfuerzos como la Corporación de Cine, Programa Artesanal y turismo cultural, áreas que actualmente no están incluidas, son de gran impacto y requieren acción. Si no procede esta recomendación, entonces se recomienda enmendar las categorías para reducirlas a tres: Artes, Diseño y Servicios Creativos. Para esto habría que cambiar la categoría de Medios por Servicios Creativas, incluir la Arquitectura en Diseño y eliminar Redes Sociales. Esto también supone un cambio en la composición del Concilio, ya que se reducen dos puestos.
  3. Si se determina que el Concilio va a definir los sectores, para propósitos de su composición, se recomienda utilizar las definiciones de Naciones Unidas y nombrar dos representantes por cada sector: Patrimonio, Artes, Medios y Creaciones Funcionales.
  4. Enmendar la composición del Concilio para incluir un representante del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
  5. Limitar la existencia del Concilio a un término de 2 años, razonable para diseñar y coordinar la política pública de industrias creativas.

 


[i] Javier J. Hernández Acosta es candidato doctoral en Desarrollo Empresarial de la Universidad Interamericana, recinto Metro. Posee una maestría en Negocios Internacionales de la Universidad de Puerto Rico y un posgrado en Gestión y Políticas Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana de México. Ofrece cursos en el área de mercadeo en la Universidad del Sagrado Corazón. En la Maestría de Gestión y Administración Cultural en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, ha ofrecido cursos de gestión musical, administración estratégica y economía creativa. Dirige el proyecto Inversión Cultural que ofrece apoyo empresarial y consultoría a empresas y proyectos culturales y creativos. Durante cuatro años fue administrador de la primera cooperativa en el sector musical, Taller Cé. Ha publicado sobre emprendimiento, industrias culturales y políticas culturales en la Revista Nacional de Administración, el Journal of Arts Management, Law and Society y en el libro sobre empresarismo cultural: Pioneering Minds Worldwide. Como músico ha pertenecido a las agrupaciones de Antonio Cabán Vale “El Topo”, Zoraida Santiago y Kany García, entre otros. Es autor del “Perfil de la economía creativa en Puerto Rico” (http://inversioncultural.com/?page_id=1121).

[ii] Inversión Cultural es una organización cuya misión consiste en ofrecer apoyo y consultoría a empresas culturales y creativas en Puerto Rico. Sus principales áreas son la investigación, el apoyo empresarial y la formación en emprendimiento cultural www.inversioncultural.com.

[iii] Citado originalmente en Jonathan Lynn y Anthony Jay, Yes Minister, 1984. Throsby, D. (2010). The Economics of Cultural Policy. Cambridge Press: United Kingdom.

[iv] Bustamante, E. (Ed). (2011). Industrias Creativas: Amenazas sobre la cultura digital. Editorial Gedisa: Barcelona.

[v] Hernández, J. (2013). Perfil de la economía creativa en Puerto Rico. Inversión Cultural. Disponible en www.inversioncultural.com.

 

Anejo 1

Países e instituciones

  1. Costa Rica – Ministerio de Cultura y Juventud – Proyectos: Centro de Tecnología y Artes Visuales (Animación 3D y mercado audiovisual)
  2. Colombia – Ministerio de Cultura – Programa de Emprendimiento Cultural (incluye sector audiovisual, artes, turismo cultural, gastronomía, juguetes, diseño y tecnología de contenido cultural)
  3. Barbados – Ministerio de Desarrollo Comunitario y Cultura
  4. Santa Lucia – Ministerio de Turismo, Patrimonio e Industrias Creativas
  5. Trinidad y Tobago –Corporación de Industrias Creativas de Trinidad y Tobago – Creada para unir otras corporaciones públicas relacionadas.
  6. Chile – Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Departamento de Fomento de las Artes e Industrias Creativas)
  7. Singapur – Ministerio de Información y Comunicación
  8. Uruguay – Ministerio de Educación y Cultura (Departamento de Industrias Creativas)
  9. Brasil – Ministerio de Cultura (Secretaría de Economía Creativa)
  10. Ecuador – Ministerio de Cultura y Patrimonio
  11. México – CONACULTA  (Consejo Nacional para las Artes y la Cultura). La Secretaría de Economía tiene un proyecto industrias creativas, principalmente de tecnologías de la información
  12. Cuba – Ministerio de Cultura (industrias culturales)
  13. Indonesia – Ministerio de Turismo y Economía
  14. Buenos Aires – Secretaría de Cultura de Buenos Aires (también envuelve al Ministerio de Desarrollo Económico.
  15. Holanda – Ministerio de Desarrollo Económico (Industrias Creativas), Ministerio de Cultura, Educación y Ciencia (Arte y cultura y medios y audiovisual).
  16. Dinamarca – Ministerio de Cultura y el Ministerio de Comercio e Industria
  17. Irlanda – Consejo de Artes, bajo el Ministerio de Artes, Patrimonio y Gaeltacht
  18. Kenya – Departamento de Deportes, Cultura y Artes. Además de las industrias tradicionales, incluyen Salud y Medicina.
  19. Australia – Consejo de las Artes de Australia
  20. New England (Massachussets, Maine, New Hampshire, Vermont, Rhode Island, Connecticut) – “Creative Economy Initiative”, un proyecto del Consejo de Nueva Inglaterra.
  21. Estados del Sur (Alabama, Louisiana, Mississippi, Florida, Georgia, North Carolina, South Carolina, Kentucky, Tennessee, Missouri) – Comisiones de Arte de cada estado.

 

Comentarios iniciales al primer borrador del proyecto que compartió el Senador Ramón Luis Nieves. En la carta se detallas las preocupaciones con las definiciones, exposición de motivos, composición del Concilio y el rol de Fomento Industrial. Este documento es del 28 de mayo de 2013, antes de la publicación del Perfil de la economía creativa en Puerto Rico.

 

Comentarios Proyecto Industrias Creativas PS 655 (Borrador inicial - Mayo 2013 by Javier J. Hernández Acosta

Entrevista a Javier Hernández en Coolturéate

La Dra. Wanda Pacheco entrevista a Javier Hernández en el programa Coolturéate de Bonita Radio. La entrevista gira entorno al informe sobre el "Perfil de la economía creativa en Puerto Rico", documento que recoge los últimos datos disponibles sobre la aportación económica de las industrias creativas. La entrevista discute los conceptos básicos sobre las industrias creativas, su impacto en Puerto Rico y recomendaciones de política pública.

Comentario sobre la presentación del “Perfil de la economía creativa en Puerto Rico”

Comentario sobre la presentación del “Perfil de la economía creativa en Puerto Rico”

Casa de Cultura Ruth Hernández Torres – Río Piedras, Puerto Rico

19 de junio de 2013

Por: Javier J. Hernández Acosta

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La presentación oficial del informe sobre el “Perfil de la economía creativa en Puerto Rico” fue una excelente oportunidad para establecer preocupaciones, reflexiones y una agenda de temas de investigación en torno a las industrias creativas. En este documento pretendo hacer un recorrido por algunos de esos planteamientos y preocupaciones según mi mejor apreciación y memoria. Definitivamente, y en gran medida es uno de los propósitos del estudio, la presentación del informe generó más preguntas que respuestas.

Es importante señalar que la actividad contó con una importante diversidad en la audiencia. Estuvieron presentes emprendedores creativos, académicos, legisladores, investigadores, responsables de política pública, gestores culturales y representantes de otras iniciativas para estimular la agenda en torno a la economía creativa. En términos de los sectores, habían representantes de los sectores de diseño, cine, televisión, prensa, artes escénicas, música, danza y museos, entre otros.

La primera oportunidad de comentar el informe fue de la Dra. Mareia Quintero, directora del programa graduado en Gestión y Administración Cultural de la Universidad de Puerto Rico. La Dra. Quintero destacó la importancia de hacer disponible estos datos y concentró su intervención en poner el tema de la economía creativa en el contexto de la relación entre cultura y desarrollo. Este análisis es de suma importancia porque precisamente, el discurso de las industrias creativas se ha planteado como un “alternativa viable” para los países en desarrollo. Sin embargo, existen grandes críticas a esa visión, algo que la Prof. Quintero discutió desde cuatro vertientes: la cultura como obstáculo para el desarrollo, el paradigma de la preservación, la cultura como recurso y la cultura y capital social. Sobre este recorrido sobre los discursos en torno a la relación cultura y desarrollo, se cuestiona cuáles pueden ser los indicadores de un desarrollo sostenible.

El Prof. Alfredo Nieves comentó la importancia del informe en términos del reconocimiento de una actividad económica real de estas industrias, algo que estaba pendiente por demostrarse. Destacó la importancia de que el sector creativo se reconozca como gremio y la necesidad de entender las dinámicas que se reflejan en el informe. También comentó sobre la importancia de incorporar este tipo de información a los modelos de negocios y análisis de las industrias creativas, logrando llenar esos puntos críticos y debilidades en la cadena productiva de la economía creativa.

A partir de estos comentarios, se plantearon varias inquietudes sobre los datos que de alguna forma de incorporan a la agenda de investigación. Por ejemplo, la Dra. Quintero hizo preguntas relacionadas a determinar que porcentaje de esas industrias son de capital local, cuántas corresponden a conglomerados y cuáles representan empresas privadas con o sin fines de lucro. En esa misma dirección, Jairo Gómez Arcila hizo un planteamiento muy importante sobre la composición del sector creativo. Planteó que por lo general las grandes empresas se convierten en barreras de entrada para el desarrollo de micro y pequeñas empresas, un área que todavía no se ha investigado en Puerto Rico y específicamente en el sector creativo.

El Prof. Angel “Chuco” Quintero hizo una intervención que fue directamente a cuestionar la naturaleza de la composición de las industrias creativas. En términos generales, su planteamiento iba dirigido a reconocer las dinámicas laborales en este tipo de actividad, algo imposible de recoger en los modelos de empleo e impacto económico. También habló sobre la necesidad de utilizar nuestras propias definiciones y ser cuidadosos con el análisis que se genera a partir de esa información. Otros asistentes manifestaron preocupaciones con los sectores, ya que naturalmente no resulta fácil identificarse en categorías agregadas. Esto es uno de los problemas detrás de las estadísticas oficiales pero sobre con un problema de identidad profesional. Las personas difícilmente se identifican como empresarios o trabajadores creativos, sino que esas identificaciones se dan con su sector específico, entiéndase la danza, música, diseño gráfico, arquitectura, etc. Sobre este tema se generaron algunas preocupaciones particulares de los distintos sectores.

Posterior a la presentación, la Dra. Indira Luciano, directora del Departamento de Economía de la Universidad de Puerto Rico hizo varios comentarios de gran importancia para el proceso de investigación. Primeramente, plantea que es importante mirar la economía creativa como una actividad más allá de una industria. Ocurre algo similar con el turismo, que se compone un grupo de actividades en distintas industrias. Por esta razón, resulta difícil medirlo de esta manera. Esto recuerda el estudio del Profesor Angel Ruiz sobre el tema en 1991. Dicho estudio también habla de la “actividad cultural” y describe este mismo planteamiento. Por ejemplo, en el caso de Colombia, cuando se habla de industrias culturales se incluye todos aquellos emprendimientos donde el contenido principal sea simbólico y de naturaleza cultural. Bajo este escenario, no toda la arquitectura o el diseño se incluyen, solamente en los casos de alto contenido cultural. Adicional a este planteamiento, la Dra. Luciano plantea la importancia de la ubicación geográfica de estas industrias. De igual forma, plantea que un análisis de insumo-producto permite establecer las relaciones del sector creativo con otras industrias.

Todos estos comentarios están siendo analizados para incorporarlos a la agenda de investigación.

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Foto Informe

 

Ecosistema creativo: Un modelo de política pública basado en un portafolio de inversión

Por: Javier J. Hernández Acosta javihernandez@yahoo.com

Incluido en el "Perfil de la economía creativa en Puerto Rico": http://inversioncultural.com/?page_id=1121 

Este informe de alguna manera refleja la complejidad de manejar el concepto  de industrias creativas. Todavía resta segmentar el análisis a través de sectores para poder intervenirlos apropiadamente. Existen diversos modelos y experiencias para incentivar el desarrollo de empresas e industrias creativas. Sin embargo, como se ha comentado anteriormente, es necesario adaptar los modelos al contexto puertorriqueño.

Es un principio, el enfoque de toda estrategia de desarrollo económico es potenciar la creación de empleos y riqueza, sobre todo mediante la exportación como herramienta principal. Esto supone estudiar, identificar e implementar una serie de incentivos para lograr que empresas creativas puertorriqueñas despunten en los mercados internacionales. Pero aunque esto suena lógico y deseable, la realidad de estos sectores en Puerto Rico es muy distinta. Por lo general, estos mecanismos funcionan en economías desarrolladas donde ya existe una infraestructura y una base sólida de ese ecosistema creativo. En Puerto Rico esa no es la realidad, por lo cual es necesario dar un paso hacia atrás y basar la estrategia en el ecosistema en vez de simplemente en las empresas e industrias creativas.

El caso de Puerto Rico presenta un gran problema adicional. Las industrias creativas son probablemente el sector menos regulado por el marco legal de los Estados Unidos, al cual Puerto Rico está sujeto. Esto se debe a que para los Estados Unidos representa uno de los principales productos y servicios de exportación. Por lo tanto, existe una desventaja natural en relación a otras economías emergentes en el tema de la economía creativa, ya que muchos de estos países han logrado establecer mecanismos adecuados de protección y desarrollo de sus industrias creativas, incluyendo el acceso al consumidor final.

Las empresas no operan de manera aislada. Por lo general forman parte de un ecosistema donde distintos participantes aportan a través de diferentes roles. Contrario a la visión tradicional, el crecimiento económico y el volumen no necesariamente son el indicador principal. Partiendo de este análisis, se propone mirar el rol de las empresas creativas dentro del ecosistema como principal indicador de los incentivos a otorgar.

El modelo presenta tres roles principales: empresas de insumo, de competitividad y de innovación. La forma de pirámide permite establecer que lo que normalmente se incentiva es realmente un pequeño grupo de empresas que a su vez se nutre de lo que pasa en los niveles bajos. Esto quiere decir, que surgen cuando se han dado unas condiciones de competitividad en el mercado local, y ese mercado a su vez es el resultado de unas empresas que proveen los insumos creativos con las destrezas necesarias para desempeñarse en los niveles superiores. Entonces, la condición óptima del ecosistema depende de la condición de cada etapa.

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Aunque es natural que exista movilidad de las empresas entre cada etapa, no siempre es así, por lo cual su rol puede ser únicamente el de proveer insumos mediante la experiencia y desarrollo de destrezas laborales y emprendedoras. En resumen, el hecho de una empresa no tenga un rendimiento económico sobre el promedio, no significa que no sea elegible para incentivar. Existen varios análisis para fortalecer el modelo. Por un lado, mientras se amplíe la base se fortalece el ecosistema, lo que deberá facilitar las etapas posteriores. Por otro lado, la rivalidad entre las empresas es fundamental para que se dé la etapa más alta de la pirámide. En este caso, si no se hace correctamente, los incentivos podrían debilitar la competitividad del sector en relación con el exterior.

Esto nos lleva a un planteamiento que hemos desarrollado en los últimos años en torno al “rendimiento cultural”, en este caso, el “rendimiento creativo”. Se trata de un modelo de análisis que permite identificar la contribución de una empresa a todo el ecosistema. Y esa contribución es complementaria a su desempeño económico. En el caso de las organizaciones culturales, el modelo opera tanto en la oferta como en la demanda. Para el contexto de las empresas creativas, ese análisis estará concentrado en el lado de la oferta. Las preguntas claves son: ¿En qué medida la empresa contribuye a fortalecer las destrezas laborales y emprendedoras de los empleados creativos? ¿Qué magnitud tienen los eslabonamientos productivos con otros sectores creativos y fuera de las industrias creativas? ¿Cómo contribuye la oferta de la empresa a la diversidad de bienes y servicios creativos? Y finalmente, ¿En qué medida la operación de la empresa contribuye a la aglomeración geográfica de las industrias creativas? Estos criterios pueden convertirse en una rúbrica de evaluación y el modelo provee los indicadores para analizarlo. En cierta medida, se trata de incluir al análisis lo que normalmente se considera como externalidades (spillovers) y no se mide adecuadamente.

 modelo rendimiento cultural

         Además del rol de la empresa en el fortalecimiento del ecosistema creativo, es necesario mirar los tipos de incentivos a otorgar. Un segmento de las industrias tiene grandes necesidades de financiamiento, ya sea a través de inversión o de deuda. Otro segmento tiene una gran necesidad de apoyo técnico a la gestión empresarial, algunos de incentivos que contribuyan a equilibrar los altos costos de operación y otro segmento específicamente sobre el tema de comercialización.

Cuando hablamos de un portafolio de inversión, se busca plantear la necesidad de poner sobre la mesa las propuestas a través de esos indicadores, tanto en el plano estratégico de política pública, como en la demanda de los empresarios. Se debe analizar no sólo el rendimiento individual sino su contribución sobre la sostenibilidad del sector en el cual opera la empresa. En resumen, se pueden utilizar indicadores como el sector creativo, el tipo de incentivo, los eslabonamientos inter o intra-industria, su contribución al mercado laboral (sobre todo cualitativamente), la etapa en la cadena de valor y en el ciclo de vida que se encuentra la empresa. Es necesario buscar herramientas de análisis precisas y convenientes para el difícil contexto de Puerto Rico en materia económica y empresarial.

AIMAC 2013 - Algunos comentarios sobre la conferencia

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Durante los próximos días estaremos participando de AIMAC 2013, la Conferencia Internacional sobre Administración de las Artes y la Cultura. Esta conferencia es el principal foro internacional para la discusión de la investigación más reciente dentro del enfoque empresarial de la cultura. La asociación que organiza AIMAC también publica el International Journal of Arts Management, uno de las principales revistas en el tema. La conferencia se celebró por primera vez en Montreal en 1991 y se celebra cada dos años, normalmente con una edición en América y otro en Europa. Sin embargo, es la primera vez que una de estas conferencias se celebra en Latinoamérica, y la sede será la ciudad de Bogotá.

La Universidad de los Andes es la entidad organizadora de esta edición, que durante tres días discutirá temas relacionados al mercadeo, desarrollo organizacional, recursos humanos, gerencia, financiamiento y aspectos de política cultural, entre otros. La conferencia contará con cerca de 100 ponentes de alrededor de 40 países. En nuestro caso, presentaremos los últimos hallazgos del proyecto de rendimiento cultural, bajo el título de “El rol de las organizaciones artísticas en la política cultural”. El que Bogotá sea la sede de este evento supone algo muy especial, ya que por primera vez se pondrá la atención en la gestión cultural y las particularidades de sus dinámicas en América Latina. Sobre todo, este contexto presenta la oportunidad de compartir las experiencias de la gestión cultural en nuestros países.

En los próximos días estaremos reseñando cada uno de los días y compartiendo las ideas más interesantes desde nuestro punto de vista.

Día 1:

En la mañana se discutieron varios temas relacionados al tema de la participación en las artes. Una de las perspectivas fue cómo los jóvenes definen la reputación artística. En este caso, se habló de tres variables importantes según identificadas por los jóvenes. La primera es el reconocimiento que tiene un artista (awareness), promovido por el “boca en boca”, redes sociales, etc. Luego está el elemento de “performance” y por último las cualidades personales. Esta investigación estuvo a cargo de Carole Martínez, Florence Euzeby y Jeanne Lallement.

Vecco Marilena y Paola Muñoz presentaron una investigación cualitativa sobre el desempeño de la política cultural desde los ojos de los directores de teatro. Ciertamente el teatro es uno de los sectores con mayor necesidad de incentivos del estado. En este caso, para los directores existe una gran brecha entre el diseño y la implementación de la política pública. De igual forma, los directores plantean la necesidad de poner mayor énfasis en la educación, sobre todo por su influencia en la formación de públicos.

Se dedicó una sesión al tema de la gestión cultural en Latinoamérica. El Prof. Jaime Ruiz Gutiérrez, organizador de la conferencia, presentó una comparación entre los enfoques de la gestión cultural en los países desarrollados. Mencionó contrastes como la empresa vs la comunidad, pensamiento racional vs experimental, la metodología deductiva vs el “trial al error” y el impacto económico vs el social, entre otros. La Prof. Ahtziri Molina completó la sesión con otras perspectivas de la gestión cultural en Latinoamérica, haciendo énfasis en la experiencia de Veracruz, México. A pesar de que el tema de los contrastes en la gestión cultural en Latinoamérica no recibió la atención esperada, al menos quedaron sobre la mesa algunas perspectivas generales.

La Dra. Suzette Major de Nueva Zelandia presentó una interesante investigación sobre plantea la preocupación de la investigación en administración de las artes se ha concentrado principalmente en las organizaciones y en cierta medida ha dejado afuera al artista individual. Esto supone una gran preocupación ya que gran parte de la gestión cultural la realizan los artistas individualmente. La Dra. Major utilizó para su presentación un análisis de las publicaciones en el tema en revistas especializadas.

En un tema poco usual, la Prof. Teresa Kirchner de Estados Unidos presentó la ausencia de planes de contingencia y rehabilitación antes desastres en las organizaciones culturales. Estos desastres podrían ser naturales, tecnológicos y hasta de recursos humanos. Ciertamente se trata de un tema nuevo que tendrá que incluirse en la agenda de los administradores culturales. Finalmente, el Prof. Enrique Saravia presentó el caso de la formación en gestión cultural en Brasil, el cual incluye colaboración en varios niveles, desde el Ministerio de Cultura hasta iniciativas privadas y ONGs.

Día 2:

En proceso

Hacia la economía creativa

Hacia la conomía creativa

JAVIER J. HERNÁNDEZ ACOSTA

Publicado originalmente en El Nuevo Día el 2 de febrero de 2012: http://www.elnuevodia.com/columna-economiacreativa-1439333.html

Durante los próximos meses veremos un mar de propuestas y alternativas de desarrollo económico. Probablemente veremos una mezcla de repetición, enfoques absurdos y una que otra buena idea que nos dará esperanza de no seguir empeorando. Mucho de la discusión girará en torno a la calidad de los empleos y el rendimiento de los incentivos otorgados. Mientras, seguimos abogando por dirigir la atención hacia la economía creativa, porque aunque sea pertinente incentivar la agricultura y el sector industrial, sabemos que ninguna de ellas será esa punta de lanza que nos ponga en el nuevo mapa de la competitividad internacional.

La economía creativa, que incluye todos esos sectores que se fundamentan en la creatividad, contenidos simbólicos y protegidos por el derecho de autor, brinda una oportunidad única de desarrollar una economía que combina ser de alto valor añadido e intensiva en mano de obra. Se trata de un sector con grandes eslabonamientos con el resto de la economía y en la que existe abundancia de su insumo principal: el talento. Fomentar la economía creativa, haciendo énfasis en ciertos sub-sectores, requiere entender la lógica detrás de su cadena de valor. Sobre esto el gobierno puede hacer las intervenciones necesarias para garantizar y potenciar la calidad de los insumos.

Por ejemplo, en los últimos años hemos hablado de la industria de cine como un sector importante de una nueva estrategia de desarrollo económico. Sin embargo, no acabamos de entender que la mayor parte del valor se genera en la etapa de creación/producción y no necesariamente en la filmación. Para esto necesitamos entender de donde salen los insumos principales de esta industria. ¿De dónde surgen los actores, directores, guionistas, técnicos especializados y personal de apoyo? Esos talentos son el producto de los programas de arte y humanidades de las principales instituciones de educación superior y de la experiencia profesional.

Así como se propone incentivar la producción a través de la compra de acciones preferidas en empresas de capital local, el equivalente para fomentar la competitividad en las industrias creativas consiste en fortalecer esas instituciones e incentivar la producción artística en todos los niveles. Es hora de pensar en un política pública concisa y coherente sobre la inversión cultural. Este es el momento de buscar soluciones distintas a través de iniciativas distintas.

Call for Papers - AIMAC 2013 - Bogotá, Colombia

Adjuntamos la convocatoria oficial de la décimo segunda edición de la Conferencia Internacional sobre Administración de las Artes y la Cultura que se celebrará en Bogotá, Colombia del 26 al 29 de junio de 2013. La fecha límite es el 31 de octubre. Call for Papers

Researchers are invited to submit proposals for paper presentations. Proposals from any relevant discipline will be considered, provided they make an original academic contribution to the study of arts and cultural management. This scientific conference will address various sectors of the arts and cultural industries (performing arts and festivals, heritage, museums and visual arts, film production and distribution, book publishing, recording, broadcasting, audiovisual media and multimedia, design).

Papers on all management approaches are welcome: marketing, strategic planning, production, organizational behavior, accounting and finance, information systems. Contributions from social scientists are also welcome if they focus on management issues. We are also interested in contributions where arts and cultural issues are managed to reach public and societal objectives.

We welcome all research that utilizes the arts and cultural industries as a context of study for examination of broader business research questions. Papers are welcome on all arts and cultural management areas, including:

Strategic marketing (including fundraising and sponsorships) Consumer behavior Product and brand management Strategic management and planning Organizational behavior Governance Leadership Human resource management Finance/control Organization of creative industries Corporate social responsibility Corporate finance strategies Corporate communication strategies Cultural entrepreneurship Creative and cultural industries Creativity and innovation The creative city/region Business models Cultural diversity and management Internationalisation Cultural agency for social intervention Doctoral colloquium

For first time also we are programming a doctoral colloquium addressed to students interested to submit theirs research projects to discussion teams in order to improve the quality of the research work. We welcome applicants from a broad range of disciplines and approaches.

Conference proceedings

All papers accepted by the Scientific Committee will be published in the conference proceedings, a copy of which will be available at the opening of the conference and is covered by the registration fee.

Proposals submission

All abstracts must include a Title, Authors (names, affiliations, e-mails of all authors and a notation (*) of the corresponding author), an Abstract of 1.000-1.500 words and 3-5 keywords. Abstracts may be submitted in English or French and must include:

Objectives of the research Brief description of the Model used (if appropriate) Hypotheses and/or Research Questions Methodology Main or expected conclusions Main references Deadline for abstracts is October 31, 2012. Abstracts will undergo a double blind review process, and authors will be informed of acceptance by early 2013. There will be awards for Best Paper in each research track, Best Paper for the conference, and Best Doctoral Research.

Final papers should not exceed 20 pages (double spacing, around 6000 words) with appendixes and references included. Please review the instructions for authors for detailed information and template.

Abstracts should be sent using the proposal submission form before the deadline.

For more information contact: infoaimac2013@uniandes.edu.co.

Conferencia de David Throsby (AIMAC 2011)

Este video presenta la conferencia presentada por el economista David Throsby como orador principal de la 11ma Conferencia Internacional sobre Administración de las Artes y la Cultural, celebrada en Amberes, Bélgica del 3 al 6 de julio de 2011.

Luego de la presentación del Dr. Throsby, el profesor Giep Hagoort, de la Universidad de Ultrecht en Holanda, discutió varios planteamientos relacionados al emprendimiento cultural y creativo. El Dr. Hagoort es auto del libro: Arts Management: Entrepreneurial Style. Abajo presentamos parte de su presentación.

Congreso internacional sobre administración de las artes

Este próximo mes de julio se celebrará en Amberes, Bélgica la undécima Conferencia Internacional de Administración de las Artes y la Cultural. Esta conferencia bienal es un esfuerzo de exponer y debatir sobre la investigación académica más reciente relacionada al sector de las artes. En esta ocasión, el estudiante e investigador Javier Hernández presentará dos artículos preparados en colaboración con profesores locales e invitados de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Ambos trabajos fueron realizados durante su recién completada maestría con especialidad en Negocios Internacionales.

“Uno de los artículos, que trabaja el tema de los motivadores de la piratería de música, fue realizado junto a la Dra. Olivia Hernández Pozas del Tecnológico de Monterrey y quien ha sido profesora invitada en la Facultad. El segundo, basado en mi tesis de maestría, se realizó en colaboración con el Dr. Víctor Quiñones, profesor de mercadeo de la EGAE. El trabajo aborda el tema del artista como emprendedor”, comentó Javier Hernández, creador del proyecto Inversión Cultural. “Es una excelente oportunidad de insertarnos en la discusión de la importancia de las industrias culturales en el desarrollo económico y las mejores prácticas para administrarlas eficientemente”, comentó.

Como parte de los esfuerzos para promover la discusión de este tema,el músico y gestor cultural ofreció una conferencia a empleados del Municipio de Caguas sobre las industrias culturales y la economía creativa. “Es vital que los departamentos de cultura, turismo y desarrollo económico trabajen en equipo para desarrollar políticas públicas efectivas, por eso es importante reconocer el esfuerzo que está haciendo Caguas por seguir la línea de las llamadas Ciudades Creativas”, dijo Javier Hernández quien durante el mes de marzo participó en un simposio sobre ideas creativas para el financiamiento de las artes auspiciado por la Universidad de Rotterdam. Las mejores ideas seleccionadas en el simposio, incluyendo el proyecto de Inversión Cultural, forman parte del libro Pak-aan (A la medida) editado por el Dr. Arjo Klamer. A continuación los resúmenes de las investigaciones a ser presentadas durante el congreso.

Más información: www.aimac2011.org

El artista como emprendedor: un estudio exploratorio

 

Resumen

Este trabajo responde tres preguntas sobre el emprendimiento cultural: ¿Es consciente el artista-emprendedor de las exigencias que tiene ser artista, emprendedor y administrador de su creación?  ¿Qué motiva a un artista a emprender su propio negocio? ¿Se siente satisfacción al ser emprendedor a la par con la gestión artística o llega a ser un mal necesario? Un grupo de emprendedores culturales respondió a estas interrogantes de manera detallada gracias a entrevistas profundas individuales que llevaron a cabo los investigadores. Sin  pretender generalizar sus resultados, los autores entienden que este esfuerzo permite conocer a emprendedores de un sector que aporta hasta el 11% del producto interno bruto y del empleo de algunas economías y que no siempre cuenta con apoyo público o privado para llevar a cabo su labor creativa.

Palabras clave: emprendimiento, emprendimiento cultural, gestión de las artes, perfil del emprendedor cultural.

 

Factores que Influyen en el Consumidor que Adquiere Música Pirata: El Caso Multicultural de Puerto Rico

Resumen

Este artículo identifica los principales factores que influyen en los consumidores finales puertorriqueños para adquirir música pirata.

A través de un estudio de campo, un grupo de 240 consumidores finales puertorriqueños respondió encuestas electrónicas sobre sus patrones de compra de música y los motivadores que típicamente afectan sus preferencias.  Después, los resultados de estas encuestas fueron analizados con estadística descriptiva de acuerdo a los grupos de consumidores identificados en la muestra. En este escrito, los hallazgos de la investigación son comparados y discutidos a la luz de la teoría actual de gerencia de negocios desde una perspectiva multicultural. El artículo incluye conclusiones y recomendaciones.

Palabras clave: diversidad cultural, piratería, Puerto Rico.

Aprender el "music business"

Por: Javier J. Hernández Acosta Hace algún tiempo, y relacionado a la gestión de este proyecto, reflexionábamos sobre los programas de educación empresarial relacionados a la industria de la música.  Encontramos una gran cantidad de programas universitarios a nivel de bachillerato, sobre todo en Estados Unidos, bajo el título de “Music Business”.  De igual forma, existen diversos cursos complementarios y educación continua diseñados para estudiantes de música y personas interesadas en entrar en la parte administrativa de la industria.  Cuando revisamos su contenido y los recursos, nos obliga una reflexión sobre hacia adonde debería estar dirigida esta formación profesional.

Unos de las críticas más importantes a la industria de la música es que ha utilizado un modelo de negocios orientado al mercado.  Sin embargo, la naturaleza estética del producto (la música), evita predecir la conducta del consumidor, mientras que el éxito de un lanzamiento no garantiza el mismo desempeño en proyectos posteriores.  Finalmente, aunque se convirtió la música en un producto de consumo, nunca se experimentó la esperada reducción de precios a causa de las nuevas tecnologías, lo que provocó que el consumidor buscara alternativas a través de la piratería.  Adicional a esto, existe una cadena de agentes intermediarios, con funciones y destrezas cuestionables, que provoca una distribución desigual de los recursos y los encarece, casi siempre afectando al artista.  En términos generales, estos factores, y muchos otros, demuestran que estamos frente al caso de una industria ineficiente, que ha logrado sobrevivir a través de los llamados “superstars”, que son casos mínimos con rendimientos muy por encima del promedio.  De esta forma, son estos los que cubren las pérdidas del 90% de los proyectos, aunque en muchos casos es el propio consumidor el que paga la ineficiencia.  Como si fuera poco, cada vez se identifican nuevas prácticas antiéticas que buscan concentrar la distribución de ganancias, como lo son los acuerdos para ceder parcialmente derechos de autor (coautorías) como condición para utilizar temas de compositores.

Ahora bien, si este es el perfil de la industria, al menos bajo mi percepción, enseñar este tipo de práctica, por los mismos recursos “experimentados” de la industria, ¿no sería como “poner las cabras a cuidar las lechugas”?  Tendríamos que resaltar el peligro de generalizar un modelo de negocios que ha colapsado y cuyos ejecutivos hacen sus últimos intentos por perpetuar unas prácticas ineficientes.

En ese sentido, la propuesta consistiría en establecer un modelo de enseñanza basado en el emprendimiento, donde las prácticas del “music business” sirvan para el análisis y evaluación pero no para su reproducción, y por supuesto, para evitar ser una víctima más de los intermediarios y su alto costo de “peaje”.  Después de todo, sabemos que las mentiras pueden convertirse en verdades de tanto repetirlas o institucionalizarlas.  El enfoque debe ser desarrollar modelos de negocios alternativos mediante la investigación, diseño y ejecución, ciertamente un esfuerzo mucho más productivo que los famosos internados que consisten en llevarle café a los sobrevalorados “A&R’s”.  A parte de la educación general en las ciencias administrativas, debe incorporarse la enseñanza de la naturaleza y características particulares de las industrias culturales, así como modelos de negocios en otras industrias que puedan aplicarse.  Estos modelos de negocios deben procurar innovaciones en todas las áreas relacionadas a la industria de la música, incluyen los aspectos legales, financieros, operacionales, organizacionales y de mercadeo.  De igual forma, es vital estudiar casos exitosos, como podrían ser el de Creative Commons en cuestión legal y el de “La Escena Punk” en las prácticas de mercadeo.

Deberíamos esperar, en algún momento, el colapso casi definitivo de las multinacionales de la industria para abrir paso a una industria cubierta por pequeñas y medianas empresas y proyectos de autogestión colectiva, pero para garantizar su éxito, es vital una formación, competitividad y entendimiento de los modelos de negocios aplicables.