Inversión Cultural estrena nuevas oficinas en el Colaboratorio en Ciudadela

Colaboratorio El pasado martes 17 de marzo se inauguró el Colaboratorio, una iniciativa de Foundation for Puerto Rico que consiste en un espacio compartido para organizaciones sin fines de lucro que buscan promover el cambio social, económico y cultural en Puerto Rico.

Inversión Cultural es una de las organizaciones que fue invitada a participar de esta iniciativa, lo que representa un nuevo centro de operaciones para organización. Según Javier Hernández, director ejecutivo del proyecto, “esta iniciativa representa una oportunidad de expandir el impacto al estar más cerca de las empresas que apoyamos en Santurce y facilitando la colaboración entre las organizaciones que comparten el espacio.”.

El equipo de Inversión Cultural ofrece servicios de contabilidad y apoyo gerencial a organizaciones y empresas culturales y creativas y desarrolla iniciativas de capacitación a través del proyecto El Nido Cultural. De igual forma, promueve la investigación sobre el perfil de la economía cultural y creativa en Puerto Rico.

Según Hazel Colón, coordinadora del Nido Cultural, los nuevos proyectos están alienados con el enfoque de colaboración del nuevo espacio. "El proyecto del Nido Cultural se divide en cuatro fases que atienden al sector creativo en Puerto Rico. Nos encontramos trabajando simultáneamente con los emprendedores seleccionados de la convocatoria “Ploceus velatus”. Se trata de una beca gerencial que proveerá un diagnóstico junto a un plan de trabajo que atenderá el área de la empresa que más énfasis amerite. En Inversión Cultural estamos enfocados en apoyar al sector creativo con información para la toma de decisiones gerenciales que permitan el desarrollo y crecimiento de estas empresas. La participación de nuestra organización en el Colaboratorio consolida nuestro ánimo de realizar un trabajo en conjunto con soñadores catalizadores de una economía responsable anclada en un compromiso social."

Para mayor información sobre el Colaboratorio pueden comunicarse al 787-773-1100.

AIMAC 2013 - Algunos comentarios sobre la conferencia

images  

 

 

 

 

 

Durante los próximos días estaremos participando de AIMAC 2013, la Conferencia Internacional sobre Administración de las Artes y la Cultura. Esta conferencia es el principal foro internacional para la discusión de la investigación más reciente dentro del enfoque empresarial de la cultura. La asociación que organiza AIMAC también publica el International Journal of Arts Management, uno de las principales revistas en el tema. La conferencia se celebró por primera vez en Montreal en 1991 y se celebra cada dos años, normalmente con una edición en América y otro en Europa. Sin embargo, es la primera vez que una de estas conferencias se celebra en Latinoamérica, y la sede será la ciudad de Bogotá.

La Universidad de los Andes es la entidad organizadora de esta edición, que durante tres días discutirá temas relacionados al mercadeo, desarrollo organizacional, recursos humanos, gerencia, financiamiento y aspectos de política cultural, entre otros. La conferencia contará con cerca de 100 ponentes de alrededor de 40 países. En nuestro caso, presentaremos los últimos hallazgos del proyecto de rendimiento cultural, bajo el título de “El rol de las organizaciones artísticas en la política cultural”. El que Bogotá sea la sede de este evento supone algo muy especial, ya que por primera vez se pondrá la atención en la gestión cultural y las particularidades de sus dinámicas en América Latina. Sobre todo, este contexto presenta la oportunidad de compartir las experiencias de la gestión cultural en nuestros países.

En los próximos días estaremos reseñando cada uno de los días y compartiendo las ideas más interesantes desde nuestro punto de vista.

Día 1:

En la mañana se discutieron varios temas relacionados al tema de la participación en las artes. Una de las perspectivas fue cómo los jóvenes definen la reputación artística. En este caso, se habló de tres variables importantes según identificadas por los jóvenes. La primera es el reconocimiento que tiene un artista (awareness), promovido por el “boca en boca”, redes sociales, etc. Luego está el elemento de “performance” y por último las cualidades personales. Esta investigación estuvo a cargo de Carole Martínez, Florence Euzeby y Jeanne Lallement.

Vecco Marilena y Paola Muñoz presentaron una investigación cualitativa sobre el desempeño de la política cultural desde los ojos de los directores de teatro. Ciertamente el teatro es uno de los sectores con mayor necesidad de incentivos del estado. En este caso, para los directores existe una gran brecha entre el diseño y la implementación de la política pública. De igual forma, los directores plantean la necesidad de poner mayor énfasis en la educación, sobre todo por su influencia en la formación de públicos.

Se dedicó una sesión al tema de la gestión cultural en Latinoamérica. El Prof. Jaime Ruiz Gutiérrez, organizador de la conferencia, presentó una comparación entre los enfoques de la gestión cultural en los países desarrollados. Mencionó contrastes como la empresa vs la comunidad, pensamiento racional vs experimental, la metodología deductiva vs el “trial al error” y el impacto económico vs el social, entre otros. La Prof. Ahtziri Molina completó la sesión con otras perspectivas de la gestión cultural en Latinoamérica, haciendo énfasis en la experiencia de Veracruz, México. A pesar de que el tema de los contrastes en la gestión cultural en Latinoamérica no recibió la atención esperada, al menos quedaron sobre la mesa algunas perspectivas generales.

La Dra. Suzette Major de Nueva Zelandia presentó una interesante investigación sobre plantea la preocupación de la investigación en administración de las artes se ha concentrado principalmente en las organizaciones y en cierta medida ha dejado afuera al artista individual. Esto supone una gran preocupación ya que gran parte de la gestión cultural la realizan los artistas individualmente. La Dra. Major utilizó para su presentación un análisis de las publicaciones en el tema en revistas especializadas.

En un tema poco usual, la Prof. Teresa Kirchner de Estados Unidos presentó la ausencia de planes de contingencia y rehabilitación antes desastres en las organizaciones culturales. Estos desastres podrían ser naturales, tecnológicos y hasta de recursos humanos. Ciertamente se trata de un tema nuevo que tendrá que incluirse en la agenda de los administradores culturales. Finalmente, el Prof. Enrique Saravia presentó el caso de la formación en gestión cultural en Brasil, el cual incluye colaboración en varios niveles, desde el Ministerio de Cultura hasta iniciativas privadas y ONGs.

Día 2:

En proceso

Ideas 2... Filantropía o alianza estratégica, ¿quién ayuda a quién?

Ideas... son reflexiones sobre experiencias recientes que he observado de modelos de negocios y herramientas que pueden ser útiles para el desarrollo de emprendimientos culturales... A veces no hay que ir tan lejos... Por: Javier Hernández (javihernandez@yahoo.com)

La responsabilidad social es una práctica natural de los artistas. Nadie sería capaz de cuestionar con seriedad su compromiso y acusarlos de lucrarse de su participación a favor de determinadas causas. Sin embargo, no existe ningún problema en ver este tipo de relaciones o acuerdos como alianzas estratégicas. Traigo el tema porque es común ver enlaces entre producciones artísticas y organizaciones sin fines de lucro que ofrecen algún tipo de servicio social. Por ejemplo, este año Danny Rivera produjo un disco de Navidad que se distribuyó en las tiendas Walgreens y del cual se donaba $1 para la Fundación Susan G. Komen vinculada al cáncer. De igual forma, la cantautora Kany García produjo un sencillo que se vendió en las tiendas Church’s y donde la totalidad de los ingresos iban dirigidos al Instituto Psicopedagógico. Si bien es cierto que los artistas de renombre se identifican con causas y las apoyan desinteresadamente, todos los artistas, en todos los sectores, pueden encontrar causas particulares que a su vez tengan un beneficio para su carrera. Y cuando hablamos de beneficio podría tratarse de acceso a públicos nuevos, exposición en los medios, acceso a canales de distribución no-tradicionales (como los dos casos antes mencionados) y consolidación del “branding” del artista, en muchos casos no es otra cosa que su propia reputación.

Sobre estas bases le damos algunas recomendaciones:

  1. Sea honesto al momento de seleccionar con que identificarse. No tome una decisión basado en acceso a un evento grande o seguir los pasos de otros artistas. Cuando hablamos de “branding”= reputación, lo decimos en serio, al final podría ser contraproducente.
  2. Su propuesta de alianza tiene que crear valor para la otra parte. No se trata simplemente de pretender que su condición de artista automáticamente representa algo de valor para la organización. Elabore un plan y evalúelo. Por ejemplo, regalarle copias de su disco nuevo (cuando nadie lo conoce) puede convertirse en un problema en vez de una ayuda.
  3. Conozca la organización… Por lo general estos proyectos trabajan sobre planes estratégicos y planes de trabajo anuales (para justificar propuestas de fondos). Por lo tanto, es necesario que cualquier propuesta de alianza vaya a la par con los objetivos de la organización. Haga su investigación, pregunte… No se desanime si alguna organización rechaza su propuesta. Las alianzas deben ir a la par con los objetivos de cada parte y no siempre puede ser el caso.

Hay que ser creativos y ver las experiencias que están ocurriendo alrededor… En tiempos de crisis las alianzas pueden ayudar a canalizar mejor los recursos y ser más eficientes en nuestra gestión.

Ideas... De la carta de presentación al disco de colección

Ideas... son reflexiones sobre experiencias recientes que he observado de modelos de negocios y herramientas que pueden ser útiles para el desarrollo de emprendimientos culturales... A veces no hay que ir tan lejos... Por: Javier Hernández (javihernandez@yahoo.com)

En menos de un mes he comprado dos discos, uno de Mima y otro de la Orquesta El Macabeo. Hace 15 años eso hubiese sido sinónimo de un mal mes, pero hablamos de mis primeras dos compras desde que comenzó el 2010. No sólo los compré, sino que pagué $16 por uno de ellos sin preocupación alguna. Y sobre todo, sin entrar en las consideraciones musicales que motivaron la compra, los cuido, dudo mucho que los preste y hasta que permita grabarlos. En el peor momento de la industria de la música, ¿qué puede provocar este comportamiento? Porque ciertamente, sea lo sea, aparenta ser un enfoque eficiente.

Hace 20 años el disco era un producto de consumo y su precio era fijado arbitrariamente por la industria. De hecho, las nuevas tecnologías, que normalmente se asocian con eficiencia, cada vez provocaban un precio más alto. Sin embargo, empresas multinacionales como Sony se encontraron en un callejón sin salida. Inevitablemente, su industria de equipos electrónicos canibalizaría las ventas de su disquera a través de los reproductores de CDs. La industria siempre había tratado al disco con un bien de consumo, por lo tanto, el público actuó como todo buen consumidor: tratar de conseguir el bien al menor precio posible. La idea natural de la música y el arte como un bien público cuyo fin debería responder a maximizar su exposición y acceso, ahora se convertía en un ejercicio de utilizar todo el peso de la ley para controlar este comportamiento.

Los artistas que no respondían a estas tendencias, encontraron una forma más rápida de lidiar con el problema. Dejaron de ver el disco como el bien de consumo y la finalidad de su gestión para convertirlo en una “carta de presentación”. De esta forma, mucha más gente los conocería y eso aumentaría las probabilidades de contratación y asistencia a conciertos. En otras palabras, se trataba de un demo mucho más profesional y publicado. El problema con esta práctica es que muchas veces no se maximizan las capacidades de un lanzamiento. Muchos artistas no se preocupaban por los inventarios ni por los ingresos generados. En varias ocasiones ni siquiera se garantizaba el capital para una segunda tirada, muchas veces en el momento donde la demanda lo exigía. Pero aun en los casos que si fueron exitosos, ¿qué hacemos con el segundo disco?

Por lo general, la fijación de precios está dirigida por los costos, que determinan lo menos que podemos cobrar, y la percepción de los consumidores como el tope. Sin embargo, y es el caso de la música, ese margen entre ambos está influenciado por la competencia como fuerza externa. En la práctica, la percepción de valor de los consumidores siempre fue menor a ese precio que fijaba el mercado, y la piratería se convirtió en una herramienta para balancear esa relación de costo-beneficio.

Ahora, la única forma de tener un producto exitoso es estos tiempos es precisamente salirnos de esa lógica del mercado. Si el primer disco es una carta de presentación, el segundo debe ser un artículo de colección. Se trata de ofrecer un valor añadido que desplace ese tope de percepción del consumidor. ¿Cuáles son los elementos claves? La reputación como elemento clave del “branding” en las artes, “el concepto” como ejercicio creativo y los elementos tangibles del producto.

  1. Branding – La gente debe percibir el vínculo entre el artista y el producto y reconocer los esfuerzos detrás de la producción. En este aspecto, las redes sociales permiten construir las expectativas adecuadas y convertir a la audiencia en co-productor mediante el reconocimiento de la retroalimentación. Hay que establecer un plan. Cuando la audiencia se siente parte del proceso, termina expresando las metas del artista en primera persona… y el precio se vuelve irrelevante.
  2. El concepto – Los discos tienen que ser mucho más que un conjunto de canciones. El primer disco presenta una propuesta musical, el segundo un concepto. Esto requiere estudio, coherencia y análisis de los recursos alrededor. Colabore, experimente y combine. El producto debe ser único e irrepetible.
  3. Lo tangible – Complemente el concepto con el arte, la fotografía y el diseño. Sólo estos discos se protegen y atesoran. Se trata de rescatar ese amor que nuestros padres tenían por los LP’s. ¿Hace cuánto alguien no compra un disco adicional para dejarlo cerrado? En casa todavía quedan varios LP’s con el plástico. ¿Por qué? Por cierto, son varias las experiencias de artistas independientes que han recurrido a lanzamientos de versiones limitadas en LP. Ciertamente este es el ejemplo más claro del artículo de colección.

La piratería no tiene solución. Lo que corresponde es buscar modelos de negocios alternativos, y muchas veces estas experiencias ya están ocurriendo alrededor de nosotros.

Y aprovecho para recomendar ambos discos:

http://mimamusica.com/

http://www.orquestaelmacabeo.com/

Seminario graduado sobre Mercadeo de las Artes en la UPR

La Escuela Graduada de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico estará ofreciendo un curso graduado sobre Mercadeo de las Artes y Otros Productos Culturales. El curso se ofrece como tema del Seminario Graduado en Mercadeo (MERC 6709) y va dirigido a estudiantes del maestría del programa de Administración de Empresas y del programa de Gestión y Administración Cultural de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Este curso es de gran importancia en momentos en que a nivel internacional se discute la importancia de las empresas culturales en el desarrollo económico y se exploran mecanismos que faciliten y promuevan la producción artística.

Algunos de los temas que se trabajarán en el curso incluyen:

  1. Introducción: El proceso de mercadeo como gestión social y financiera
  2. El proceso de mercadeo en el ámbito de las artes y otros productos culturales
  3. Mercadeo y su gestión estratégica/táctica respecto a los productos culturales--Segmentación y Posicionamiento y las ps: producto, precio, promoción, plaza, procesos, personas, productividad, "physical environment"
  4. Aplicaciones a productos culturales*
  • Mercadeo de instituciones tales como el teatro, conciertos, grupos musicales: "live performances and events"
  • Mercadeo de espacios culturales: museos
  • Mercadeo del entretenimiento: películas
  • Mercadeo de celebridades

El curso será ofrecido por el Dr. Víctor Quiñones, catedrático de la Facultad de Administración de Empresas de la UPR. El curso también contará con la participación del profesor Javier Hernández como conferenciante invitado.

El curso se ofrecerá los jueves de 6:00pm a 8:50 en la Torre Norte de Plaza Universitaria. Para mayor información comunicarse a la Escuela Graduada al 787-764-0000 Ext. 87126.

El Dr. Víctor Quiñones es Profesor de Mercadeo en la Escuela de Graduada de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Posee un Doctorado de la Universidad de Nueva York. Sus intereses de investigación incluyen la experiencia emprendedora, el mercadeo de servicios y el mercadeo y responsabilidad social, áreas en las que ha publicado artículos académicos y estudio de casos. El Dr. Quiñones también ha estado interesado en la Gestión Cultural como miembro del comité asesor de la maestría que ofrece la Facultad de Humanidades.

Javier J. Hernández Acosta es estudiante doctoral en Desarrollo Empresarial y Gerencial de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Posee un MBA en Negocios Internacionales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Ofrece cursos de Mercadeo en la Universidad del Sagrado Corazón. También es un músico y fundador del proyecto Inversión Cultural, dirigido a emprendedores culturales. Sus intereses de investigación incluyen las industrias culturales, el emprendimiento y las diferencias culturales en los negocios internacionales.

Ambos profesores son autores de la investigación El artista como emprendedor: un estudio exploratorio que se presentó el pasado mes de julio en la Conferencia Internacional de Administración de las Artes y la Cultura celebrado en Amberes, Bélgica.

Aceptando el mercadeo en las artes y la cultura

Por: Javier J. Hernández Acosta Es normal que los sectores artísticos establezcan cierta distancia con las prácticas de mercadeo por entender que las mismas requieren afectar la integridad de sus propuestas a fin de satisfacer los gustos de las grandes masas.  De igual forma, todavía se argumenta que el mercadeo sólo busca garantizar el consumo a través de la persuasión e inclusive de la mentira.  Lo cierto es que todo esto, aunque muy común y presente en muchas prácticas empresariales, no representa la verdadera finalidad de esta ciencia (o arte).  El mercadeo efectivo es vital para la sostenibilidad de los proyectos culturales, aunque es necesario entender que se trata de un enfoque muy distinto al que se utiliza con los productos de consumo.

Se podría establecer que el mercadeo consiste en identificar las necesidades del consumidor y satisfacerla a través del ofrecimiento de un producto o servicio.  En este caso, el productor estaría en la disposición de alterar el producto cuantas veces sea necesario con el fin de satisfacer esta necesidad.  Por supuesto, este enfoque conocido como de “orientación mercado”, no aplicaría para las artes, aunque por alguna razón es el que siempre han utilizado industrias como la del disco.  Entonces conviene utilizar otro enfoque, en el cual se crea el producto y luego se identifica un mercado cuyos gustos puedan responder a las características de lo producido.  Como podrán imaginar, esto se conoce como la “orientación producto”.  Esta sencilla distinción puede ser el primer paso para comenzar a aceptar estas estrategias y tácticas de comercialización, ya que sencillamente eliminan las preocupaciones planteadas al inicio.

Ahora corresponde entender algunos elementos de tácticos y estratégicos del ejercicio de mercadeo, que no es otra cosa que responder a las preguntas claves: ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? y ¿Por qué?   Estratégicamente corresponde identificar los públicos y agruparlos, algo que se conoce como el proceso de segmentación.  No todo el mundo es igual ni tiene los mismos gustos.  Podrán existir sectores de consumidores culturales abiertos a todo tipo de manifestación, pero por lo general algunos prefieren un género musical sobre otro o una manifestación artística versus otra.  Se sabe que existen algunas variables que pueden influir en estos gustos, como por ejemplo la edad, el género, el nivel de preparación académica, etc.  Identificar estas características, y saber qué grupo es quien tiene mayor potencial de adquirir nuestro producto, garantiza una mejor utilización de pocos recursos disponibles.  En resumen, la segmentación supone un ejercicio de análisis de públicos, agrupando a aquellos con características similares e identificando el sector a enfocarse.  El siguiente paso consistiría en determinar cómo queremos que este sector nos perciba para que pueda entender e interesarse en nuestra propuesta.  A esto le llamamos la estrategia de posicionamiento.  En muchas ocasiones esto resulta bastante difícil porque el artista con cualidades innovadoras no interesa ser agrupado bajo vertientes existentes.  Pero inclusive esta puede ser una estrategia de posicionamiento, ya que existe un segmento interesado en este tipo de propuestas no tradicionales.  Todo depende de la misión de la gestión cultural y a cúanto público se interesa llegar.

A nivel táctico, en el mercado se habla de las famosas 4 P’s (Productos, Precio, Promoción y Plaza (o lugar)).  Aunque el producto original ya ha sido creado, entiéndase la pieza musical o teatral, la obra de arte o la novela, todavía restan elementos a considerar a la hora de comercializarlo.  Se pueden mercadear una canción a través de un disco o de presentaciones en vivo, con X o Y instrumentación, etc., por lo que todavía quedan elementos del producto a considerar a partir de la creación artística.  El precio en muchas ocasiones está dirigido por el alto nivel de competencia, aunque se podrán establecer cambios de acuerdo a las metas a corto y largo plazo.  Luego resulta importante decidir a través de qué medios se va a presentar el producto, ya sea en una gira, distribución digital, exclusividad con una galería, etc.  Todos estos son elementos de distribución, o las plazas a través de las cuales se hace accesible el producto.  Finalmente hablamos de promoción, que muchas veces se entiende erróneamente como sinónimo de mercadeo, y no como uno de sus elementos.  La promoción responde a las estrategias de segmentación y posicionamiento que escogimos.  Luego de determinar a quién vamos a dirigir nuestro proyecto y como queremos que nos perciban, entonces corresponde determinar el mensaje apropiado a través de los medios más efectivos.  La publicidad supone el pago para exposición en los medios, las relaciones públicas supone exposición gratuita en los medios (aunque en la actualidad se le paga a especialistas para que hagan este trabajo), las promociones de venta son herramientas como descuentos, cupones, regalos, material impreso, etc. y la venta directa, lo cual es muy común en el mercado de las artes plásticas.

El objetivo de este artículo ha sido presentar algunos de los principales enfoques y herramientas relacionadas al mercadeo.  Entender esto nos puede llevar a una mejor asignación de los recursos disponibles una vez elaborada la estrategia a seguir.  Es importante tener en cuenta que cada sector artístico tiene sus características particulares y tendencias, las cuales hay que considerar a la hora de elaborar las tácticas a implementarse.

Listado de Precios (Plan de Medios)

Adjunto un listado de precios para algunos medios de comunicación o alternativas promocionales.  Estos precios varían pero dan una idea a la hora de establecer un presupuesto publicitario.  El mismo fue extraído del Plan de Comunicación del Municipio de Caguas para el Jardín Botánico y Cultural. Plan de Medios (Listado de Precios PDF)

Puede verificar los precios actuales comunicándose con cada uno de los medios mencionados.